Ambientación
Staff
Interés
Créditos

Ambientación
Nos encontramos en el año 129, en el apogeo del poder de la casa Targaryen. Los Targaryen son numerosos al igual que sus dragones lo cual ha provocado que su hegemonía no tenga discusión por parte de las casas inferiores, no obstante, ese mismo poder puede hacer que la casa reinante se devore a si misma, o eso es lo que los rumores dicen. Las demás casas luchan por conseguir el favor de la casa real, algunas con mayor éxito que otras. Sin duda la casa que más ha logrado trepar ha sido la casa Hightower quien ha hundido sus colmillos fuertemente en la corte del rey y no parece dispuesta a aflojar, algo que molesta bastante a los Velaryon, la otra rama de la familia real, los cuales también arañan por tratar de llegar a la cima después de que el trono les fuera arrebatado en el concilio del año 101. Estas luchas se han intensificado recientemente ya que el rey Viserys está enfermo y cada vez más débil, se dice que no vivirá mucho más lo cual ha creado un ambiente tenso en los seis reinos que conforman el trono de hierro. El gran temor es que la unificación realizada por Aegon el conquistador sea destejida por sus descendientes y que Poniente arda. Dorne permanece independiente e inconquistable, hazaña de la que todos los dornienses se sienten orgullosos, especialmente los Uller los cuales derribaron a Meraxes tiempo atrás.

Reinos
Próximamente...
administración
dragon
Dragon
MP

Novedades
♦23/06♦ Inauguración del Foro
♦27/06♦ Primera trama global
Normas Gráficas
♦Se deben usar PBs de carne y hueso, nunca dibujos.
♦Avatar de 280x350px.
♦Firma Máxima de 500x250px.

Tramas
1° trama: Torneo en Desembarco

Link:
Lugar: Desembarco del rey
Fecha: 10 del mes I
Se Busca
Créditos
El diseño de los gráficos del foro Hermit the Frog, la edición y creación de codes pertenece a Balerion y en ambos casos este material es único y exclusivo de The Dance Of Dragons. El tablón está elaborado gracias a un foro de recursos y modificado igualmente para este foro.
Últimos temas
» fgffgff
Jue Oct 20, 2016 11:55 pm por probando

» Familia primero || Helaena +18
Sáb Sep 03, 2016 7:00 am por Aegon Targaryen

» Throne´s War - Rol Juego de Tronos - {Af. Élite}
Jue Ago 25, 2016 8:55 pm por Invitado

» Qoren Nymeros Martell se coge vacaciones
Vie Ago 19, 2016 2:23 pm por Aliandre Martell

» Pescando [Linys Daer]
Jue Ago 18, 2016 9:06 am por Torrhen Manderly

» La rockola del bardo.
Miér Ago 17, 2016 5:53 pm por William Stoneheart

» Make It Up As I Go - foro activo de famosos - Más de 3 años - Af. Élite
Miér Ago 17, 2016 3:17 pm por Invitado

» Dios bendiga a Estados Unidos, una nación renacida. —Elite
Miér Ago 17, 2016 5:54 am por Invitado

» Una verde tragedia en un mar de negros [Libre]
Miér Ago 17, 2016 12:30 am por Aegon III Targaryen

Estación



otoño
Primer Mes
Año 129
Habitantes
Más Allá del Muro
0
El Norte
2
Tierra de los Ríos
1
Occidente
5
El Valle
3
Islas del Hierro
3
Tierras de la Corona
14
El Dominio
4
Tierras de la Tormenta
1
Dorne
5
Ciudades Libres
1
Bahía de los Esclavos
1
Essos
0
Af. Élite
13/40

Af. Hermanas
4/8


El llamado de las lagartijas [Ilirea Tarly]

Ir abajo

El llamado de las lagartijas [Ilirea Tarly]

Mensaje por Fenrys Tarly el Vie Jun 24, 2016 1:08 am

Colina Cuerno - Anochecer - Antes del Torneo

Las noticias de un torneo en Desembarco del Rey volaron enseguida y dentro de poco la región entera hablaba de aquel acontecimiento, no era usual que el “rey” festejase su cumpleaños de una manera tan inusual, menos tomado en cuenta que, en caso de ser ciertos los rumores, incluso Dorne estaba invitado a asistir, ¿acaso una trampa?, parecía poco probable, a menos que los habitantes de las arenas fueran tan idiotas como para caer en ella. Como sea, Fenrys por días se mantuvo indeciso de asistir, los Targaryen así como los Velaryon y en general todos aquellos cercanos a dicha familia le inspiraban poca confianza, los dragones que montaban eran, según su perspectiva, claro ejemplo que no se podía esperar nada bueno de ellos salvo la destrucción de todo. Por lo anterior, incluso contra lo que muchos creían, el señor de Colina Cuerno admiraba a Dorne, pues hasta la fecha se mantenía erguido frente a los Targaryen, quizás, si su padre hubiese vivido mejores épocas antaño habría logrado resistir ante una amenaza como esa, pero la posición de sus tierras era precaria, estando básicamente al centro de todo, no se podía equivocar y era esto más que otra cosa lo que evitaba que fuese más imprudente.

En todo caso, al final Ilirea había convencido a Fenrys de asistir al torneo, ella solía tener más visión en ese tipo de asuntos y era cierto que podía ser una oportunidad para conocer la situación del reino en general así como buscar probablemente algún buen matrimonio para sus hijas que ya estaban en buena edad para contraer nupcias. Por otro lado, también era una buena oportunidad para ver al anciano rey, pues, a como pensaba, si celebraba de una forma tan especial significaba que estaba por acontecer algo grande o bien, que simplemente sentía sus fuerzas caer y pronto se coronaría un nuevo señor de aquellos reinos.

Los arreglos estaban listos y saldrían a las primeras horas de la mañana para estar a tiempo en Desembarco, ya que el camino no era tan corto desde sus tierras hasta aquella ciudad. Por supuesto, tanto su esposa como sus hijos le acompañarían, no solía dejar sola su fortaleza con las Marcas tan cerca, pero suponiendo que muchos estarían en aquel evento, incluso pensando que los mismos habitantes de Dorne asistirían, el peligro parecía mínimo, de modo que el castellano sabría manejar la situación adecuadamente. Debía admitir que llegó a pensar en dejar a su hijo Alan a cargo del lugar, pero finalmente decidió que este le acompañase, pues hacía bastante tiempo que no salía con su familia unida; a veces era complicado entender a sus hijos, a veces ellos peleaban demasiado sin que Fenrys entendiese por qué, así que ahora era una oportunidad de calmar los ánimos y convivir con todos.

Finalmente su esposa llegó a la habitación y la saludó con el clásico beso, llevaba bastante tiempo con ella, pocas cosas se podían decir sin ser previstas por el otro -¿Te lo han comentado ya?, he decidido aceptar tu consejo y marchar a Desembarco del Rey, saldremos por la mañana, ya están finalizando los arreglos, llevaremos una buena guardia y a nuestros hijos- estaba seguro que para Ilirea no era fácil aceptar a otros hijos como suyos, pero parecía que con el tiempo había aprendido a sobrellevar el asunto de buena manera –Sabes bien que no me agradan los Targaryen ni aquellos cercanos a ellos, pero, probablemente, algo bueno pueda salir de todo esto- o tal vez no, era siempre una incógnita dejada al azar.
avatar
Fenrys Tarly
Lord

Lord

Mensajes : 61
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El llamado de las lagartijas [Ilirea Tarly]

Mensaje por Ilirea Tarly el Vie Jun 24, 2016 1:47 am

Lo había previsto todo bastante bien desde la llegada de la noticia de que se celebraría un torneo en honor al Rey. Mi marido no era un admirador de los Targaryen, tenía sus reticencias y esas cosas, pero a pesar de ello, y por mucho que le frustrase, se trataba de la familia real. La casa más influyente del continente y no podíamos permitirnos que se tomaran mal el hecho de que rechazáramos la oferta de ir. Mi marido era terco, mucho, y había que saber llevarle y encauzarle las cosas de tal manera que cuando el hombre estuviera a solas, su propia cabeza empezara a dar vueltas con el eco de mi voz y mis palabras en sus pensamientos le hicieran tener un poco más de visión y claridad sobre el asunto.

Por un lado, estaría bastante bien un viaje familiar, en el que toda la prole y los dos progenitores estuvieran un tiempo juntos como un solo puño. Y por el otro, había que presentarlos en sociedad y ya que estaba, seguro que conversando con otros nobles podría mejorar las finanzas de Colina Cuerno. Estábamos en prácticamente el centro del mapa y eso podía ser una estrategia comercial que hiciera que nuestra bolsa se llenara con facilidad. Mi marido era buen guerrero, buen estratega, pero en los temas económicos era mejor que me encargase yo, al igual que en los diplomáticos. Si nuestro matrimonio era eficaz y duradero era precisamente por lo bien que nos complementábamos en nuestras labores como señores. Así mismo, teníamos relaciones carnales vivaces y frecuentes, la chispa no había desaparecido a pesar de los años que habían ocurrido tras nuestro primer encuentro. Y lo más importante del todo, nos regalábamos el uno al otro el presente más preciado: vida nueva. Era ya tres los retoños que habíamos engendrado juntos y mucho me alegraba pensar que podría haber un cuarto en camino. Tras dos abortos y un período largo de años pensé que ya se había finalizado el don de La Madre en mí, pero por los síntomas que estaba presentando últimamente yo diría que no. Los senos se me volvían a agrandar, notaba mis caderas entumecidas y un poco más anchas, pero los más específico de todo, era el tiempo que llevaba sin sangrar. Prueba prácticamente irrefutable.

Entré en nuestros aposentos, donde mi marido ya se encontraba. Habíamos finalizado los preparativos para el viaje y Lord Tarly querría dormir pronto. Yo era más de dormir dentro del carruaje durante los viajes así que no me inquietaba el no conciliar el sueño. – No han necesitado comentarme nada. – Añadí con una sonrisita autosuficiente, acercándome a él para disfrutar del beso que me regalaba, descansando las manos alrededor de su cuello. Había estado todo bien planeado. A veces me sentía un poco mal por manipular la mente de mi esposo de aquella manera, pero bueno, es la ley natural de las cosas. El hombre reina y la mujer gobierna. – Están las provisiones listas. También me he asegurado de que nuestro hogar no quede desatendido. Nunca se sabe dónde pueden rondar saqueadores o mercenarios. Pero creo que no has hecho ningún enemigo recientemente. Podemos partir tranquilos…- Deposité otro beso en sus labios y al final suspiré, sin saber muy bien si confesarle o no lo que me pasaba. No quería emocionarle hasta estar cien por cien segura, pero las pruebas eran demasiado evidentes. – Los Targaryen pueden ser o no desagradables. Y sus dragones terroríficos, pero por eso mismo considero que es buena idea conocerlos, aprender de ellos. Estudiarlos. Mantén a tus amigos cerca, pero a tus enemigos aún más. ¿Y si resulta que alguno de nuestros hijos se enamora de alguien de esa familia? De todo puede pasar. Es la voluntad de los dioses. Sin embargo, si te sirve de consuelo, tú eres mi favorito. Mi bruto sin frenos. – Le regalé una sonrisa cálida y agarré sus manos con las mías, llevándolas en un movimiento delicado a colocarse sobre mi vientre. – Aún no he consultado con un maestre. Quería que fueras el primero en saberlo, pero creo que La Madre nos ha vuelto a car un regalo…- Alcé los ojos para mirar a Fenrys a los suyos, estableciendo un contacto visual que siempre hacía que se me derritiera el alma. Sus ojos eran realmente adictivos, y la forma que tenía de mirarme. – El sangrado ha cesado, y mi cuerpo está cambiando.- Añadí para ver si el coincidía en el diagnóstico.
avatar
Ilirea Tarly
Lady

Lady

Mensajes : 9
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El llamado de las lagartijas [Ilirea Tarly]

Mensaje por Fenrys Tarly el Vie Jun 24, 2016 2:44 am

-Los ladrones no me preocupan, creo que con el pasar de los años han aprendido que sucede en Colina Cuerno con ellos- llevaba años lidiando con los saqueadores y los incursionistas de las Marcas, eso no era nada nuevo para el señor de la casa Tarly,  aunque debía admitir que recientemente la actividad de los mismos había disminuido, a veces no se llevaba demasiado bien con su hijo Sam, pero admitía algo, desde que Sam tomó la determinación de vigilar la región las cosas se habían calmado bastante, era alguien muy fuerte, probablemente tanto o más que Alan y eso en cierto modo le preocupaba. No obstante, ante su esposa no iba a tratar problemas de sus hijos, pues no eran graves, de momento todos ellos estaban en paz, incluso Altair, siendo alguien que se metía en líos, de vez en cuando entrenaba con él e incluso salían a cazar juntos, aunque ya desde temprana edad había notado que no era tan diestro en la pelea como Alan o Sam, aparentemente, era más listo, hasta el punto de entender bastante a su madre, seguro un día sería un buen consejero de Alan para la administración de la casa.

Sin embargo, cuando su esposa mencionó la posibilidad de que alguien de los Tarly se enamorase de un o una Targaryen los ojos de Fenrys demostraron casi al acto el total desacuerdo que eso le causaba –No lo digas ni en broma, que los Siete maldigan a cualquiera de mis descendientes que se fije en una familia maldita que controla demonios escupefuego- estaba seguro que eso no podía ser, no después de su tercera esposa. En muchos aspectos solía ser más condescendiente porque no le generaban problema, pero Fenrys sin duda nunca aceptaría una relación con los Targaryen o con los Velaryon, prefería matar con sus propias manos al malnacido que buscase aquello antes que manchar la honra de la familia Tarly aceptando una unión tan aberrante. No estaba ni siquiera dispuesto a aceptar eso de sus hijas y eso que para ellas no tenía grandes ambiciones, solo buscarles un matrimonio adecuado que les garantizase su seguridad y su tranquilidad.

-Sobre el otro tema, seguro tienes razón- estudiar al enemigo era algo básico en la estrategia, aunque ciertamente no existía tal estudio de unas bestias voladoras, para Fenrys aquello era bien simple…matar un dragón era fácil con las herramientas adecuadas, solo necesitaba una buena oportunidad, si se mataban a los dragones los Targaryen no eran sino una panda de debiluchos miedosos ocultos en sus tierras, ninguno de ellos era lo suficiente hombre para encarar a su adversario como un digno guerrero, ellos solo sabían de matar con sus bestias y de crear pánico a través del fuego. –Pero, hay que tener cuidado, si el “rey” pretende unir a Poniente en un torneo, eso significa que algo grande está por suceder, no me sorprendería que sus fuerzas cada día fuesen menguando y que ante la muerte anunciase a su sucesor- mucho se discutía sobre quién ostentaría la corona una vez caído, a Fenrys eso le daba igual, pero no por ello pensaba quedarse sin tal información.

Justo entonces Ilirea tomó sus manos y las llevó a su vientre, una clara señal de que estaba en cinta, aquello lo había hecho ya anteriormente cuando esperaba a Lunere y también más atrás con Athenea -¿Es verdad?- una suave sonrisa se formuló en su rostro abrazándola entonces, gesto cariñoso que no podía expresar salvo con contadas personas, en especial con ella, la mujer que ya le había dado tres alegrías y que, pese a su idea, ahora le demostraba que podía seguir dándole otras más –Espero entonces que sea cierto y al igual que con los otros no sufras- desde la muerte de su segunda esposa le había quedado algo de temor cada vez que Ilirea daba a luz, pues siempre pensaba en su posible deceso.
avatar
Fenrys Tarly
Lord

Lord

Mensajes : 61
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El llamado de las lagartijas [Ilirea Tarly]

Mensaje por Ilirea Tarly el Dom Jun 26, 2016 12:03 am

Cuando me casé con Fenrys si era cierto que había problemas con los saqueadores, y era precisamente por nuestra posición geográfica. Está muy cerca de demasiados sitios, zonas extensas donde poder refugiarse y al mismo tiempo realizar saqueos. No obstante, a lo largo de los años, con una buena gestión económica habíamos logrado levantar el oro de nuestras tierras y con ello aprovisionarnos bien de levas y guardias. Con ellas los hijos mayores Tarly habían empezado a convertirse en hombres, aumentando su experiencia en el campo de batalla.  Ahora vivíamos en paz y prosperidad, que era lo que cualquier mujer querría para el futuro de sus hijos y cualquier hombre para el bienestar de su familia.

A pesar de todo, en toda gran familia y en toda gran casa había pequeños boquetes, hornas en los zapatos, y aunque era imposible predecirlos todos, intentaba que todo estuviera siempre bajo resguardo. Y a la velocidad a la que crecía y aprendía Altair, en más de un aspecto, respiraba aliviada y tranquila sabiendo que pronto Colina Cuerno tendría dos grandes cabezas pensantes encargándose del apogeo de la casa Tarly. En mi rostro apareció una sonrisa divertida en cuanto mi esposo comenzó con sus típicos refunfuños de guerrero enfadado, despotricando sobre la familia Targaryen. – El amor es un regalo de La Madre y El Padre. Nos lo concedieron a vos y a mí, Lord Tarly. Que estúpida hubiera sido si lo hubiera rechazado por algo como tu segundo nombre, que a ojos de los dioses tan ridículo y nimio resulta. ¿Le negarías eso a tus propios hijos si fuera su futuro y su felicidad? – Sabía que su respuesta sería un: Si. Pero un si rotundo, además. Pero después de tantos años sabía que únicamente debía plantar la semilla en su cabeza y entonces él mismo ya empezaría a debatir consigo mismo. Siempre era así, excepto en los asuntos políticos, que su confianza era tan plena en mí como la que tenía yo en su liderazgo y cabeza de familia. Poniente necesitaba más hombres como mi esposo para ser un lugar mejor, pero como él solo había uno, y era completamente mío. – De todas formas, no permitas que eso amargue la noche. Son solo conjeturas, pero hay que tener las mentes abiertas a todo. Recuerda que la familia real sigue siendo la familia real. A propósito, ¿qué opinarías de una nueva ruta comercial? Tenemos en mente con nuestra prima Jancia y nuestros amigos de Occidente, pero no sé si nuestra cercanía a Dorne sería buena idea para empezar relaciones comerciales. La casa Uller, por ejemplo. -  Ya había comentado con Fenrys hace poco mi preocupación por la justa convocada por el Rey Viserys. Si su muerte estaba próxima, la guerra asolaría Poniente por el trono y necesitaríamos unas buenas arcas si queríamos estar preparados para todo.

Y lo más importante de la noche, lo que más me había tenido preocupada, llegó. La cara de alegría de Fenrys, el brillo de sus ojos ante la noticia juraría que me dio la vida. Lo habíamos vuelto a conseguir. Una vez más teníamos ante nuestros ojos un regalo en forma de vida. Una que habíamos hecho juntos. – Es imposible no sufrir dando vida, mi amor. – Comenté con una pequeña carcajada mientras apoyaba el rostro en su pecho, dejándome mimar por la fuerza de sus brazos y el calor de su cuerpo. – Altair, Lunere y Athenea fueron bendecidos por los dioses. Este será igual. Ya lo verás…- Sabía que mi esposo tenía un pequeño recelo por las malas experiencias del pasado. Pero yo era fuerte, y mis hijos no se criarían sin su madre hasta que tuvieran la capacidad de ser padres, incluyendo al más pequeño de ellos que estaba en camino. Aparté la cabeza de su pecho y miré hacia arriba, buscando sus ojos. Mis manos se posaron con suavidad en su cuello, permitiendo que se agachara y yo al mismo tiempo me alzara sobre las puntas de mis pies. Mis labios buscaron los suyos, siempre tenían sed de ellos, pasaran pocas jornadas u horas, entregándome a él en un beso bastante apasionado y ardiente por la emoción del momento. Las manos pasaron del cuello hasta su cabeza, donde los dedos se enterraron en su cabello, forzando más la cercanía entre nosotros. A medida que nos besábamos, fui empujando lentamente su cuerpo hacia atrás, dando pequeños pasos y entreteniendo su mente a dedicarse al beso. Cuando quiso darse cuenta ya habíamos llegado al lecho, donde a la altura de las rodillas le hizo caerse hacia atrás aplicando yo la fuerza sobre su pecho. Cuando ya estuvo tumbado bocarriba, con una sonrisa cómplice, me senté encima de su cuerpo a horcajadas, volviendo a buscar sus labios con los míos. Mi cabello caía en cascadas por el lado derecho del rostro y el filo de mis uñas acariciaban su cuerpo con mimo.
avatar
Ilirea Tarly
Lady

Lady

Mensajes : 9
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El llamado de las lagartijas [Ilirea Tarly]

Mensaje por Fenrys Tarly el Dom Jun 26, 2016 1:06 am

Ilirea solía ver las cosas diferentes, en muchas tonalidades, pero para Fenrys las respuestas eran bastante simples, o era blanco o era negro, el gris era un color neutro que consideraba solo gracias a ella, pero en rara vez por su cuenta pensaba que podía ser algo más que los dos colores anteriores –Nuestra situación es diferente, los dioses saben que nuestro amor surgió en buena lid, pero, ¿qué puedes esperar de los Targaryen?, su familia está maldita, no me vas a negar eso- y no lo decía solo él, incluso desde su madre ya se rumoreaba que toda la familia estaba maldita, que acababan siendo locos y tarde o temprano su locura les llevaba a la perdición, ¿acaso no fue esa la causa de la guerra de conquista?, la locura de unificar bajo un solo estandarte, algo que incluso ahora no habían podido hacer gracias a la bravura de los dornienses –Ya lo he dicho, yo mismo acabaría con cualquiera de mis hijos que se fijase en uno de esos demonios- y no era por ellos sino por sus dragones, Fenrys jamás aceptaría estar emparentado con alguien que montase un dragón. Por otro lado, a él no le interesaba el poder, era ambicioso sí, pero no hasta el punto de conseguir un poder a costa de sacrificar su propio honor, incluso por el bienestar de sus hijos aquello no podía ser aceptado, quizás en ese punto ambos distaban, pero no por ello se enfrentaban.

Ya cambiando de tema rumbo a las tierras de la arena solo guardó silencio por un momento. Dorne era un tema complicado, Fenrys los respetaba como guerreros, pues que fuesen enemigos de toda la vida en las Marcas no implicaba negarles que eran bravos y fieros para no ceder ante la presión de los Targaryen, sin embargo, en ello seguía existiendo aquello…la enemistad era un tema delicado, su padre murió pensando que nunca habría paz en sus tierras, sus hermanos murieron defendiendo las incursiones en las tierras, él mismo había asesinado a innumerables invasores, ¿se podía realmente pensar en una paz?. –He de meditarlo, no digo que sea una mala idea, en esos temas eres más lista que yo, gracias a ti nuestra economía ha mejorado, incluso desde hace tiempo sabes que gozamos de un “convenio” de paz en las Marcas, lo que nos ha permitido crecer- hizo una mueca y negó suavemente –Pero las viejas heridas no sanan tan rápido, hay mucha historia entre las fronteras de Dorne y las nuestras, incluso si estuviese dispuesto a ello, ¿lo estarían acaso los Uller?, su fama, de ser cierta, no es mejor que la mía- es decir, de hombres barbáricos cuyo único entendimiento era la guerra, hasta el punto que muchos les temían en sus propias tierras.

Agradeció el cambio de ambiente, ya que era uno más íntimo y apasionante, muchas veces había escuchado decir que el fuego en una pareja se acababa al poco tiempo de casados y por ende las amantes eran una regla casi natural, su mismo padre había tenido varias, pero en su caso aquello no aplicaba hasta el momento. Ilirea era una mujer sexy, mucho más bella que muchas jóvenes y más mujer que varias de ellas, incluso ahora ella seguía dándole alegrías, y pensar que en algún tiempo los idiotas la acusaron de ser “estéril”, si supiesen que ahora ella estaba esperando a un cuarto hijo seguro se cortarían la lengua. –Ya lo es, desde el momento en que su madre eres tú- su forma de actuar, sus besos ligeros, la forma en que lograba hacerle sentir que ella era suya, todo eso día con día le convencía que si alguna vez tuvo un acierto en la vida fue desposarla.

Con sus manos en la cintura de ella fue dando ligeros pasos hacia atrás, consciente que tarde o temprano se encontrarían con el lecho, lugar que atestiguaba constantemente sus actividades. Una vez llegados al lecho la inercia les hizo caer sobre el mismo, ahí, acorralado como un animal permitió que Ilirea tomase el control de la situación, de algún modo, ella siempre encontraba la manera de hacer eso en su vida, como si ella pudiese controlarlo de una forma invisible, a veces con palabras, otras con sexo –Y yo que pensaba pasar una noche tranquila, siempre has sido un agente del caos- tras una tenue sonrisa sus labios se volvieron a unir en un beso que parecía sempiterno, mismo que no estaba aislado, pues sus manos ahora acariciaban con suavidad las piernas de su esposa, deseoso de lo que proseguía, algo que conocía bien, pero que en cada ocasión era como redescubrir algo inexplorado.
avatar
Fenrys Tarly
Lord

Lord

Mensajes : 61
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El llamado de las lagartijas [Ilirea Tarly]

Mensaje por Ilirea Tarly el Mar Jul 19, 2016 2:16 pm


Cuando mi esposo se obcecaba con algo era muy difícil sacarle de sus ideas, quizá en cierta manera eso era lo que más me gustaba de él. Jamás me aburría. Era un hombre que sabía mantenerte ocupada y yo era de las que necesitaban estar siempre con algo que hacer, así pues ¿no éramos acaso el binomio perfecto? Lo mejor sería dejar el tema de si alguno de nuestros descendientes se acababa enamorando de un Targaryen, puesto que ya sabía la rotunda respuesta de mi marido. El plan consistiría en evitar que aquello sucediera, y si los dioses nos desgraciaban con un enamoramiento así, entonces ya pensaría en un plan B, pero hasta entonces no iba a preocuparme con suposiciones e “y si…”.

El otro tema que abarcamos en la noche fue la de las rutas comerciales que queríamos establecer, y estaba claro que los Uller eran buena opción, pero… ¿estarían dispuestos? Yo esperaba que sí, ya que no tenían por qué rechazar una oferta semejante. Ambos nos beneficiaríamos y tanto Uller como Tarly ganaban más comerciando entre ellos que atacándose con tropas. – Todo es cuestión de intentarlo. No perdemos nada, como ya he dicho antes. Además, los Uller son toscos y bastante aguerridos, pero eso no los ha incapacitado a la hora de tener una buena forma de raciocinio así que yo vería viable una ruta comercial con ellos. – Expliqué sin ahondar mucho más en el asunto.

¿Pero quién quiere seguir hablando de esas cosas tan aburridas tras aquella gran noticia de que esperábamos un hijo nuevo? ¿Quién quería seguir gastando saliva en esos temas de conversación cuando tenías a tu esposo, echado en el lecho, justo debajo de tus muslos y mirándote como si fueras el sol que iluminaba su día a día? Además, por la explosión de hormonas que empezaba a sufrir a causa del embarazo mis caprichos y mis necesidades aumentaban o decaían con una velocidad asustadiza. Era todo un cúmulo de emociones y sensaciones que, tras la experiencia de tres embarazos anteriores aprendías a canalizar, así que esperaba que durante lo que duraba la gestación no acabara volviendo demasiado loco a mi marido.

En el momento más memorable de la noche, sus manos recorrían mis muslos por debajo del vestido de noche que llevaba puesto y las mías su torso perfectamente labrado tras años y años de combate y ejercicio físico. De vez en cuando me entretenía en alguna de las cicatrices de batalla que le había quedado marcadas para siempre sobre la piel, que a su vez me lograban excitar con el pensamiento de la cantidad de victorias que había traído mi esposo a casa, con la cabeza de nuestros amigos cercenada y clavada en una pica. Mi primer esposo no fue capaz jamás de llevarme al clímax como lo había conseguido Fenris todos estos años. Tenía una maña y una intuición muy aguda, además de una más que sobrada experiencia en el conocimiento de mi cuerpo. Finalicé el beso alzándome, aún sentada a horcajadas sobre él y agarré una de sus manos, llevándola hasta mi hombro. La dejé caer con suavidad sobre mi piel, para que con su propio peso se llevara consigo el tirante que mantenía el vestido fijo a mi cuerpo. Yo misma me deslicé el siguiente tirante y la prenda al completo sucumbió a la fuerza de la gravedad, llegando hasta la cadera, pero dejando vientre y pechos al descubierto. Sonreí a Fenrys de forma coqueta y acaricié su rostro con la yema de los dedos con la mano izquierda. La diestra se deslizó hacia abajo, hacia los cordones que mantenían fijos los pantalones que llevaba puestos a la cadera, deshaciendo así el nudo con velocidad. Esta vez mi boca no buscó la suya, si no que se acercó hasta su cuello donde enganchó un trozo de piel, haciéndole una ligera marca roja al hacer un poco de presión.
avatar
Ilirea Tarly
Lady

Lady

Mensajes : 9
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El llamado de las lagartijas [Ilirea Tarly]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.