Ambientación
Staff
Interés
Créditos

Ambientación
Nos encontramos en el año 129, en el apogeo del poder de la casa Targaryen. Los Targaryen son numerosos al igual que sus dragones lo cual ha provocado que su hegemonía no tenga discusión por parte de las casas inferiores, no obstante, ese mismo poder puede hacer que la casa reinante se devore a si misma, o eso es lo que los rumores dicen. Las demás casas luchan por conseguir el favor de la casa real, algunas con mayor éxito que otras. Sin duda la casa que más ha logrado trepar ha sido la casa Hightower quien ha hundido sus colmillos fuertemente en la corte del rey y no parece dispuesta a aflojar, algo que molesta bastante a los Velaryon, la otra rama de la familia real, los cuales también arañan por tratar de llegar a la cima después de que el trono les fuera arrebatado en el concilio del año 101. Estas luchas se han intensificado recientemente ya que el rey Viserys está enfermo y cada vez más débil, se dice que no vivirá mucho más lo cual ha creado un ambiente tenso en los seis reinos que conforman el trono de hierro. El gran temor es que la unificación realizada por Aegon el conquistador sea destejida por sus descendientes y que Poniente arda. Dorne permanece independiente e inconquistable, hazaña de la que todos los dornienses se sienten orgullosos, especialmente los Uller los cuales derribaron a Meraxes tiempo atrás.

Reinos
Próximamente...
administración
dragon
Dragon
MP

Novedades
♦23/06♦ Inauguración del Foro
♦27/06♦ Primera trama global
Normas Gráficas
♦Se deben usar PBs de carne y hueso, nunca dibujos.
♦Avatar de 280x350px.
♦Firma Máxima de 500x250px.

Tramas
1° trama: Torneo en Desembarco

Link:
Lugar: Desembarco del rey
Fecha: 10 del mes I
Se Busca
Créditos
El diseño de los gráficos del foro Hermit the Frog, la edición y creación de codes pertenece a Balerion y en ambos casos este material es único y exclusivo de The Dance Of Dragons. El tablón está elaborado gracias a un foro de recursos y modificado igualmente para este foro.
Últimos temas
» fgffgff
Jue Oct 20, 2016 11:55 pm por probando

» Familia primero || Helaena +18
Sáb Sep 03, 2016 7:00 am por Aegon Targaryen

» Throne´s War - Rol Juego de Tronos - {Af. Élite}
Jue Ago 25, 2016 8:55 pm por Invitado

» Qoren Nymeros Martell se coge vacaciones
Vie Ago 19, 2016 2:23 pm por Aliandre Martell

» Pescando [Linys Daer]
Jue Ago 18, 2016 9:06 am por Torrhen Manderly

» La rockola del bardo.
Miér Ago 17, 2016 5:53 pm por William Stoneheart

» Make It Up As I Go - foro activo de famosos - Más de 3 años - Af. Élite
Miér Ago 17, 2016 3:17 pm por Invitado

» Dios bendiga a Estados Unidos, una nación renacida. —Elite
Miér Ago 17, 2016 5:54 am por Invitado

» Una verde tragedia en un mar de negros [Libre]
Miér Ago 17, 2016 12:30 am por Aegon III Targaryen

Estación



otoño
Primer Mes
Año 129
Habitantes
Más Allá del Muro
0
El Norte
2
Tierra de los Ríos
1
Occidente
5
El Valle
3
Islas del Hierro
3
Tierras de la Corona
14
El Dominio
4
Tierras de la Tormenta
1
Dorne
5
Ciudades Libres
1
Bahía de los Esclavos
1
Essos
0
Af. Élite
13/40

Af. Hermanas
4/8


Noche de viejas espadas || Aedan Tollett

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Noche de viejas espadas || Aedan Tollett

Mensaje por Evanthe Blackwood el Dom Jul 31, 2016 7:55 pm

Luego de muchas horas con el dorniense ambos habían separado sus caminos al menos por un rato, pues no eran siameses para estar todo el día pegados. Aunque esa polla bien lo merecía. Era un día sin nada más interesante que la prueba de coperos dónde como imaginaba su escudero perdió. Pero nada, compensó al joven por sus ganas con una buena tarta de manzana y canela y tras almorzar y descansar un poco, se vistió nuevamente cómoda con pantalones de montar, botas y camisa, con el pelo quitado del rostro gracias a un intricado y firme recogido de trenzas rubias.

Para cuando salió de la Fortaleza Roja el sol comenzaba a ocultarse y eso buscaba, pues sin dudas con aquellos calores que hacía en la capital entrenar no era de su apetencia, por otro lado de día la vida bullía en la zona de las pruebas sin parar y aunque no era un secreto que la señora de Árbol de los Cuervos era de todo menos señora -al punto que ni su verdadera familia, los Cox, le dirigiesen la palabra- tampoco hacía falta que la viesen entrenar. Fue con dos de sus hombres y efectivamente, la arena estaba vacía. Los nobles y sus escuderos se marchaban luego de entrenar y eso dejaba que ella pudiera disfrutar del lugar casi en exclusiva con sus hombres, con el interés de muchos presentes que la miraban combatir como quién ve a un perro verde con dos cabezas.

Así eran las cosas, los nobles de Poniente por lo general odiaban que los dornienses o los Targaryen les restregasen una superioridad, pero ninguno de ellos se sorprendía de ver a esas mujeres luchar, sin embargo los señores de los viejos reinos veían una mujer de sus tierras espada en mano y parecían a punto de caerse de culo. Y Evanthe les deseaba que al caer hubiese un palo que se les clavase lo más hondo posible por dónde todos sabemos.

Sin hacer caso a esto y con su espada, sin uso de escudo para no casarse más de lo necesario, combatió con sus hombres, a los que desarmó con esfuerzo pero sin que pareciera una gran dificultad. No era que no fueran buenos guerreros, pero a fin de cuentas, los conocía lo suficiente para saber por dónde atacarían. Al cuarto intento de ellos por desarmarla sin resultados rió y fue a por algo de agua.

-Deberíais esmeraros más, muchachos. No puedo mejorar si no me lo ponéis difícil- se burló dándole un empujón en el hombro a uno de ellos, como si hablase de igual a igual con ellos.

Evanthe Blackwood
Lady

Lady

Mensajes : 64
Fecha de inscripción : 03/07/2016
Localización : Actualmente 'Desembarco del Rey'

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Noche de viejas espadas || Aedan Tollett

Mensaje por Aedan Tollett el Lun Ago 01, 2016 12:01 am

Anochecía en Desembarco del Rey. El sol se comenzaba a ocultar tras las colinas al oeste y Aedan se encontraba sentado en un banco, al borde de una fuente en uno de los jardines de la Fortaleza Roja, incapaz de centrar sus pensamientos. Habían pasado tantas cosas en las últimas semanas que se encontraba con una situación del todo inexplorada y difícil de manejar. ¿Cómo debía actuar? Ni él lo sabía. Miraba su reflejo en el agua y entonces centraba la mirada en el fondo del estanque, donde relucían algunas pequeñas monedas, una costumbre que el Tollett nunca llegó a comprender del todo.

Debía despejarse, o esa era al menos su intención cuando salió de sus aposentos al verse incapaz de descansar, no sólo por la incontrolable marea de pensamientos sino también por la incomodidad que le causaban sus heridas. Se encaminó hacia las caballerizas sin preocuparse demasiado de cuanto le rodeaba, dedicándole escuetos saludos a las personas que le dedicaban alguna reverencia o le hacían algún gesto. Entró en el establo y se acercó a Tassarion, que pronto sería su compañero en las justas y con quien deseaba pasar algo más de tiempo. Puso la mano sobre su frente y acarició su negro pelaje mientras tiraba de las riendas para sacarlo de su pequeña parcela y le colocaba la silla. Una vez atados y asegurados todos los correajes colocó su pie derecho en el estribo y se impulsó para montar.

El crepúsculo era en la capital un escenario lleno de contrastes: por un lado veías a las personas moverse en silencio como hormigas camino de sus casas y, por otro lado, veías a los primeros clientes de las tabernas entrar en sus establecimientos preferidos para coger una buena borrachera, otra costumbre que el Tollett no alcanzaba a entender. Los pocos vendedores que seguían ofertando sus productos comenzaban a cansarse de la poca afluencia y la mayoría ya empezaban a desmontar sus puestos o cerrar sus tiendas mientras la noche se cernía sobre la ciudad y se iban encendiendo aquí y allá las linternas de los postes, las velas y todo el iluminado que precedía a los festejos, pues no se debía olvidar uno de que estaba en pleno torneo y una buena cantidad de ciudadanos celebraban aquello como si se les estuviese dedicando a ellos mismos semejante movilización de comida, bebida y espectáculo.

Dirigió al caballo por las calles menos concurridas y no se paró a mirar ni hablar con nadie, quería alejarse del ruido y las personas cuanto pudiese y poder pasar un rato en algún lugar solitario por donde dar un paseo. Su idea era llegar al lugar donde se celebraba el torneo -que en esos momentos debía de encontrarse vacío-, dejar al caballo pasear tranquilamente y hacer él lo propio por el lugar. Tardó un buen rato, pero al final pudo alcanzar el lugar en cuestión y desmontar, dejando que el caballo campase a sus anchas. Era un fiel destrero y sabía que no se alejaría demasiado.

El soberano de Soto Gris caminó por entre las gradas desiertas del lugar donde se habría de celebrar alguna de las pruebas venideras y de lejos le llegó un rumor entre el viento. Escuchaba golpes, quejidos y, en general, el ruido que acompañaba a un combate intercalado con algún aplauso solitario, lo cuál llamó su atención y le hizo dirigirse hacia el lugar del que provenía el jaleo. Cuando alcanzó su destino y observó a aquella mujer dándole una literal paliza a algunos hombres se le disparó la curiosidad. No era dorniense ni de ningún lugar exótico, pues el color de su pelo y de su piel eran extremadamente delatadores. Nunca había visto combatir con tal facilidad a una mujer, y aunque podría decirse que tampoco había visto combatir a muchas, también se daba el caso de que a ojos del Tollett, aquella lo hacía con más fluidez que muchos hombres, por lo que decidió acercarse y sentarse en una de las gradas para observar. El poco público que quedaba no tardó demasiado en dejar aquel lugar desierto a excepción de unos pocos personajes solitarios que seguían observando la escena.

Es difícil mejorar cuando combatís siempre con los mismos hombres ― alcanzó a decir Aedan, alzando ligeramente la voz. No quedaba prácticamente nadie en aquel lugar, por lo que no le resultó difícil escuchar sus palabras ―. Si conocéis bien cómo combaten os resultará sencillo adivinar sus intenciones, y veo que eso lo hacéis muy bien ― añadió al final, serio.

Aedan Tollett
Lord

Lord

Mensajes : 88
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Noche de viejas espadas || Aedan Tollett

Mensaje por Evanthe Blackwood el Lun Ago 01, 2016 2:18 am

No le fue difícil desarmar vez tras vez a sus dos hombres. Ellos daban lo mejor de si y no dudaban en golpearla con la rudeza necesaria, pero eran muchos años de luchas y entrenamientos como para que no los viese venir. Tampoco era que entrenar siempre con la misma persona te volviera invencible, tanto como ella los conocía a ellos, ellos conocían sus movimientos, pero la noble pecaba de impredecible muchas veces, puesto que el haber aprendido por su cuenta y no con un maestro de armas la volvía más flexible en estrategias.

Desde niña había sentido debilidad por las luchas y tenía un temperamento fiero e indomable, quizás por eso su hermano eligió para ella un marido que se ocupase de aplastarla y ponerla “en su lugar” pero esto a la larga solo provocó que renaciera de sus cenizas como un ave fénix con más fuerza. Desde que enviudase y se volviera señora de Árbol de los Cuervos se comportaba como quería y eso implicaba entrenar y luchar, todos sabían que la Blackwood no dudaba en usar su espada para poner freno a los saqueos que estaban teniendo lugar en sus tierras y lo hacía como lo haría cualquier señor, aunque ella tuviese algo de menos entre las piernas.

Bebió agua odiando aquel calor pegajoso que hacía que la camisa se le pegase al cuerpo por el ligero sudor que empezaba a aparecer. Algunas gotas de agua cayeron por su barbilla, su cuello y se perdieron por el nacimiento de sus senos, lanzando la bota de agua a sus hombres después enfundó la espada con la misma fluidez con la que la usaba. Al principio le había llevado dolor de brazos manejarla luego de tantos años sin tomar una, pero ahora era una prolongación de su brazo.

Una voz la sacó entonces de sus pensamientos, que eran ajenos a las excusas que sus hombres daban entre risas. Miró con sus ojos azules hacía dónde venía la voz y vio al finalista de la melé que perdió de forma tan ridícula. Así era la vida, ridícula e inesperada.

-Tendré mucho de bruja, porque mientras ellos no adivinan una, yo los veo venir- bromeó mirando al señor del valle y luego a sus hombres, uno a uno antes de volverla hacía el desconocido.- Vos no sois sin embargo alguien a quién ignorarle un consejo. Os vi en la melé, un gran desempeño, lástima que un niño de teta fuese más huidizo que una culebrilla y os eliminase de una forma tan burda. Pero me temo, Lord Tollett, que para una mujer de mi posición encontrar oponentes en una arena es tarea imposible. Bien porque temen dañarme o bien porque temen que los dañe yo a ellos y sus egos, solos los hombres que obedecen mis órdenes están dispuestos a alzar sus armas contra mi aunque sea en un mero entrenamiento.

Evanthe Blackwood
Lady

Lady

Mensajes : 64
Fecha de inscripción : 03/07/2016
Localización : Actualmente 'Desembarco del Rey'

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Noche de viejas espadas || Aedan Tollett

Mensaje por Aedan Tollett el Jue Ago 04, 2016 1:05 pm

Observaba cada movimiento de la mujer con una suave y casi imperceptible sonrisa en sus labios. La rudeza de aquella mujer escondía, a ojos del Tollett, la delicadeza de una fina pluma. No podía evitar escudriñarla de arriba a abajo desde la distancia deleitándose con las vistas con las que los Dioses lo obsequiaban y asintió lenta y apaciblemente para si mismo, sin apartar la mirada del rostro -concretamente de los ojos- de su interlocutora.

Temo que fuese una derrota desafortunada ― asintió, respondiendo a sus palabras ―. Fue una lástima no haberme topado antes con aquel joven, cuando aún estaba en plenas capacidades... pero así funciona el mundo ― admitió, más que en un intento por excusarse como por dejar entrever que tampoco le disgustaba demasiado haber perdido. Había llegado hasta el final y honrado con ello al Valle y a sí mismo... la derrota frente al huidizo Hightower era algo que tuvo que ocurrir y que, de haber tenido lugar en un combate real, hubiese tenido un claro resultado.

Sus próximas palabras le provocaron una pequeña mueca y se preguntó entonces si realmente aquella mujer había estado dispuesta a participar en la melé. Cierto era que a simple vista parecía una rival formidable, pero tampoco la veía capacitada para enfrentarse a un reto así... aunque el soberano de Soto Gris no le quitaba la razón a sus argumentos. Al norte de las Marcas de Dorne las cosas funcionaban de una manera muy distinta, y si bien no había problema en que una Martell combatiese contra hombres, sí lo era que una mujer de aquellas tierras pensase siquiera en alzar la espada. ¿Injusto? ¿Absurdo? Muy probablemente, pero por desgracia el Tollett poco poder tenía en aquellos asuntos de tradición, que se limitaba a cuestionar desde la más absoluta intimidad para evitar desinteresados enfrentamientos.

Se puso en pie, ocultando la suave cojera que todavía afligía su pierna derecha y dio varios pasos hacia la mujer, quedando a una distancia prudencial de ella. Se cruzó de brazos ―. En Dorne, estoy seguro, os sentirías más cómoda con vuestra condición ― aseguró ―. Pero si se trata de permisiones... ― añadió, volviendo a emprender la marcha, dando un pequeño rodeo alrededor de la mujer ―. No soy un hombre cualquiera ― concluyó ―. No tendría ningún problema en disfrutar de una muestra en directo de vuestras... aptitudes.

¿Por qué no, al fin y al cabo? Dudaba que aquella mujer fuese a causarle más heridas que las que ya había sufrido y tampoco tenía nada mejor que hacer. Su objetivo era despejar su mente y no había mejor manera de hacerlo que combatiendo, entre otras cosas. Un entrenamiento no le vendría nada mal y estaba seguro de que la rubia sería una rival más que digna, pese a sus actuales dificultades con la pierna.

Bueno, ¿aceptaríais mi oferta?

Aedan Tollett
Lord

Lord

Mensajes : 88
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Noche de viejas espadas || Aedan Tollett

Mensaje por Evanthe Blackwood el Dom Ago 07, 2016 3:13 am

-La vida es así... muchas veces los huidizos que no atacan de frente alcanzan la gloria y las victorias, mientras quién juega limpio y con honor encuentra pronto el final- dijo la ribereña.

Ella sabía bien a lo que se refería, lo rastrero que era el mundo, lo sucio que jugaba la propia vida. No existía la justicia, no si no la impartías de tu propia mano. La vida no iba a darte lo que merecías, tú debías alcanzarlo y enfrentarte a quienes te lo quieren arrebatar. Su esposo era un ser ruín y bajo que se aprovechaba de los más débiles para sentirse poderoso, había jugado sucio toda su vida y nada de lo que tenía había sido justamente merecido. Su hijo sin embargo era solo un niño que encontró su final de la forma más burda y cruel, a manos de su propio padre. Lo que demostraba que el inocente y noble muere y el rastrero y venenoso vence.

-No os equivoquéis, en Dorne las mujeres lo tienen demasiado fácil. Aquí, las que estamos dónde estamos nos lo hemos ganado... A mi nadie me ofreció coger una espada nunca, pero heme aquí, espada en mano... Lo que se logra por uno mismo endurece el carácter- dijo cruzándose de brazos. Jamás habría cambiado su vida, ni un solo paso, se sentía cómoda en sus botas porque la habían llevado hasta dónde estaba.- Además, nadie dijo que me importe realmente el pensamiento de quienes desprecian que una mujer sepa lucha, simplemente si me tomo la molestia de ir a pavonearme a un torneo, espero tener rivales a la altura y no hombres escudados en miedos y excusas para no luchar conmigo. Eso sería lo que encontraría y eso mismo no me merecería la pena ni el levantarme para ir- sin morderse la lengua dejó claro como lo veía. Además, ella demostraba lo que sabía hacer en combates de verdad protegiendo sus tierras, no en arenas para engatusar a nobles casaderas. Ventajas de no necesitar una esposa para tener mocosos.- Sería un honor mostrarlas, lord del valle, solo claro está si pensáis hacer que merezca la pena que le de un descanso a mis hombres.

Se acercó a uno de ellos, que miraban a unos metros a los dos nobles de más alto rango y tomó dos de las espadas sin filo, soltando la suya, pues no pensaba gastar tiempo en que el noble se pusiera protecciones. Se quitó las suyas con presteza y volvió junto al hombre de obvios ojos valyrios, lanzándole la espada para que la tomase por la empuñadura.

-Os cedo el primer golpe.

Evanthe Blackwood
Lady

Lady

Mensajes : 64
Fecha de inscripción : 03/07/2016
Localización : Actualmente 'Desembarco del Rey'

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Noche de viejas espadas || Aedan Tollett

Mensaje por Aedan Tollett el Mar Ago 09, 2016 6:39 pm

El Tollett observaba con detenimiento y admiración a la mujer que tenía frente a él. Siempre había admirado a las mujeres que tomaban las armas y todo venía de las historias que su madre le contaba de pequeño, pues no sólo eran de dragones y de las hazañas de viejos héroes. En muchas de la historias aparecían las famosas guerreras de Dorne, o incluso algunas Hijas del Hierro. A Aedan siempre le había fascinado la intransigencia con la que algunas mujeres decidían ser dueñas de su propio destino y enfrentarse a la concepción social de su papel predeterminado y se alzaban por encima de los grandes guerreros como auténticas heroínas. Aquel pensamiento era casi una opinión personal que no solía mostrar en público, a excepción de Helaena, de su familia o de mujeres como aquella que tenía frente a él. El hecho de que la ribereña lograse estar donde estaba viniendo de un lugar tan diferente a Dorne y a las Islas del Hierro era más que suficiente para lograr que, a primera vista, se ganase el respeto del soberano de Soto Gris.

No puedo quitaros la razón ― dijo ― y sabed que estoy del todo de acuerdo con vos ― añadió ―. A menudo los hombres mayores se escudan en la tradición para condenar las actitudes beligerantes entre las mujeres por mero miedo a que éstas resulten mostrar una mayor valía que ellos. Por desgracia el mundo funciona muy en contra de lo que debería...

Sin duda, Aedan veía con grandes ojos a la sociedad de Dorne, más por su concepción del papel de la mujer en la sociedad que por sus tradiciones y su filosofía de vida. Allí no se permitía que una mujer fuese maltratada o violada por su marido, ni estaba bien visto que se viesen supeditadas a la voluntad patriarcal, del mismo modo en que se les permitía pelear y se las veía como a iguales en muchos aspectos de la vida cotidiana. El Tollett nunca comprendió por qué en el resto de Poniente no podía seguirse aquella filosofía que tan útil le había resultado a la sociedad dorniense y condenaba que no se cambiasen las reglas cuando era evidente que en aquel reino las cosas funcionaban mucho mejor en ese aspecto. No es que Aedan respetase todas las tradiciones dornienses que abogaban por la igualdad entre hombres y mujeres... pero veía mucho peor lo arcaico en los demás reinos.

Cogió la espada al vuelo por la empuñadura, moviéndola entre sus dedos y haciéndola girar en el aire para acostumbrarse a su tacto y a su peso, sin dejar de mirar a la ribereña ―. No estoy en mi mejor momento, pero os aseguro que procuraré que merezca la pena ― dijo, tomando cierta distancia para caminar a su alrededor, forzando la pierna para no cojear. Analizó su figura, su estatura y en qué pie apoyaba el peso de su cuerpo con preferencia. Finalmente avanzó de una zancada usando la pierna buena y trato de golpearla con una estocada directa a la boca del estómago.

Aedan Tollett
Lord

Lord

Mensajes : 88
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Noche de viejas espadas || Aedan Tollett

Mensaje por Dragon el Mar Ago 09, 2016 6:39 pm

El miembro 'Aedan Tollett' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Rango A ' :

Dragon
Admin

Admin

Mensajes : 926
Fecha de inscripción : 15/12/2014

Ver perfil de usuario http://thedanceofdragons.activoforo.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Noche de viejas espadas || Aedan Tollett

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.