Ambientación
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Nos encontramos en el año 129, en el apogeo del poder de la casa Targaryen. Los Targaryen son numerosos al igual que sus dragones lo cual ha provocado que su hegemonía no tenga discusión por parte de las casas inferiores, no obstante, ese mismo poder puede hacer que la casa reinante se devore a si misma, o eso es lo que los rumores dicen. Las demás casas luchan por conseguir el favor de la casa real, algunas con mayor éxito que otras. Sin duda la casa que más ha logrado trepar ha sido la casa Hightower quien ha hundido sus colmillos fuertemente en la corte del rey y no parece dispuesta a aflojar, algo que molesta bastante a los Velaryon, la otra rama de la familia real, los cuales también arañan por tratar de llegar a la cima después de que el trono les fuera arrebatado en el concilio del año 101. Estas luchas se han intensificado recientemente ya que el rey Viserys está enfermo y cada vez más débil, se dice que no vivirá mucho más lo cual ha creado un ambiente tenso en los seis reinos que conforman el trono de hierro. El gran temor es que la unificación realizada por Aegon el conquistador sea destejida por sus descendientes y que Poniente arda. Dorne permanece independiente e inconquistable, hazaña de la que todos los dornienses se sienten orgullosos, especialmente los Uller los cuales derribaron a Meraxes tiempo atrás.

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Familia primero || Helaena +18

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Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Aegon Targaryen el Sáb Jul 16, 2016 5:35 am

Rendíos ahora dijo Aegon -dije voz firme fijamente a Maegon a los ojos - y podréis seguir siendo el señor de las Islas de Hierro. Rendíos ahora, y vuestros hijos vivirán para gobernar después de vos. Tengo ocho mil hombres alrededor de vuestra muralla -Hable intentando recrear la disputa entre el conquistador y Harren el negro en Harrenhal - Me da lo mismo lo que haya alrededor de la muralla, es gruesa y robusta respondió Harren—En aquel momento puse voz gruesa y quejosa imitando a un viejo cascarrabias, entonces Maegon se hecho a reír-  Pero no tan alta para que no puedan pasar los dragones. Los dragones vuelan, respondio el Dragon con voz serena y confiada, pero Harren redoblo y dijo “Son de piedra, y la piedra no arde” -En aquel momento hice una pausa y trague saliva – en ese momento Aegon se dio la vuelta y sentencio “Cuando se ponga el sol, será el fin de vuestro linaje…  -mire y a mi pequeño y suspire – Ya es tarde, deberías dormir -le dije parándome entonces el se sentó rápidamente – No, no! Sigue, papi sigue! -protesto cosa que me hizo reír.

Ummm… esta bien -En ese momento mi hijo sonrió y se dejo caer de nuevo en la cama, lo cubrí bien con las sabanas y acaricie su cabello de forma cariñosa -Aquella noche el conquistador monto a Balerion, y volo, voló y voló lo mas alto que pudo hasta perderse en las nubes. El enorme “Terror oscuro” parecía un pequeño pájaro  allí en lo alto -Me estaba concentrando demasiado en la historia recreando la escena con movimientos, me pare emocionado por aquello -Entonces como un rayo este cayo en picada dentro de la impenetrable fortaleza y con sus llamas negras baño todo a su paso. Y de un segundo a otro BOOM, todo era silencio… -iba a continuar pero entonces observe a mi hijo y lo note profundamente dormido.

Suspire con resignación y me senté en la cama sonriendo, posiblemente yo me divertía mas que el con aquellas historias. No pude evitar perderme en su rostro, se veía tan tranquilo y sereno, todo le importaba tan poco. Su mundo era distendido, no tenia mayores problemas, pensar aquello era genial. Por un segundo recordé lo que se sentía ser así, el tener una paz interior imposible de perturbar. Que los únicos problemas fueran cosas simples como no encontrar tu juguete favorito o no poder comer lo que se te da la gana.

De forma antagónica se me vino a la cabeza todos los problemas que tenia actualmente. Problemas familiares, matrimoniales, problemas por esto y por lo otro. Mi vida eran problemas y problemas, solucionaba uno y me aparecía otro. Ya no deseaba tener mas problemas, solo quería disfrutar de lo que tenia y darle mi tiempo a mis hijos y Hela. Pero todo era tan difícil, todo era tan complejo. ¿Seria posible cumplir con mis deseos? ¿O estaba condenado a vivir eternamente con preocupaciones y malestares?


Última edición por Aegon Targaryen el Lun Jul 25, 2016 2:26 am, editado 1 vez

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Helaena Targaryen el Sáb Jul 16, 2016 3:37 pm

Habían pasado un buen día en la competición de arqueria, no por la competición en sí, si no por el momento en familia con su esposo y sus hijos, algo que a los cinco les había gustado. Lo bueno era que todo eso hacía que Helaena olvidase un poco todo lo que había pasado en esos días y se centrase solo en el aquí y ahora, en un presente calmo y feliz. Pero el día en familia llegó a su fin luego de la cena.

Ayudó a poner el pijama a los tres niños y les dio un beso de buenas noches dejándolos en la alcoba que compartían para que Aegon se ocupase de contarles el cuento de esa noche. Aunque más que cuentos, su hermano solía contarles a los niños historias de sus antepasados, las cuales no estaba muy segura ella que fueran lo apropiado... Contarle a niños como su tataratataratatara abuelo había calcinado a alguien pues nunca es muy positivo a su modo de verlo. De pequeña a ella esas historias le provocaban pesadillas.

Luego de dejar a los niños en las manos de su padre decidió darse un baño para quitarse el sudor de todo el día que tenía en la piel y el polvo que se había pegado igual a ella, pues como siempre, ir a un torneo implicaba terminar sucio. Fue relajante el breve instante en el agua caliente y lavo, perfumó y desenredó su larga melena de plata mientras tarareaba, ignorando el dolor de la quemadura en su mano. Llevaba días sintiendo punzadas cada vez hacía el menos movimiento con esta, pero creía no tener derecho alguno a quejarse por la herida en forma de dragón tricéfalo, por ello fingía si quiera sentirla a pesar de que aunque con muchos cuidado, iba a cicatrizar lento.

Al terminar se secó con toallas de lino y vendó con el mismo material la mano herida luego de aplicar unos ungüentos y aceites para que este curara lo más rápido posible. Solo el maestre y ella habían visto el resultado de la herida y aún no sabía qué hacer con aquella futura cicatriz, pero sin dudas, ese no era el día para decidirlo.

Se puso un camisón ancho que dejaba sus hombros al descubierto y de una seda tan suave y fina que su cuerpo de mujer podía entreverse perfectamente a la luz de las velas y antorchas. Caminó hasta su dormitorio y se sentó en el sofá del espacio que separaba las zonas privadas de Aegon y ella, esperando a su esposo como cada noche.

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Aegon Targaryen el Lun Jul 18, 2016 4:49 pm

No había nada que me gustara más que estar con mis hijos, para mi era algo primordial. No tenía el deseo de repetir la ausencia de mi padre, tampoco me nacía el querer hacerlo. Cuando estaba con ellos me sentía bien, alegre, era como si nada me faltara en el universo y aquella sensación era maravillosa. No podía haber nada más gratificante en el mundo que estar con tu familia, por lo menos en lo que a mi respectaba. Mis pequeños eran alegres, juguetones, disciplinas en algún aspecto y en otro muy rebeldes. ¿Cómo no amarlos? ¿Cómo no amar a aquellos niños? Me resultaba imposible alejarme de ellos, y el hecho de verlos dormir me tranquilizaba profundamente. En la habitación todo era silencio y paz, armonía, me encantaba quedármelos observando por largos ratos sin hacer nada más que velar por sus sueños. El solo pensar que crecerían y que se verían afectados por las mierdas del mundo me molestaba, aunque sabía que era inevitable.

Acaricie por última vez el cabello de Maelon y luego me dirigí a la cama de Jaehaera para cubrirla bien con las sabanas. Por último visite a Jaehaerys y repetí lo mismo dejando una caricia en su mejilla. Cuando termine por fin con cada detalle me encamine en silencio hasta la puerta y salí de la habitación para cerrar con cuidado de no provocar ningún sonido.

La fortaleza roja dormía, todo era silencio en aquel sector y si arrojabas una moneda al suelo podría jurar que se generaría un escándalo. Tal ausencia del sonido era acogedora, aun mas en aquellos días donde todo el mundo estaba atormentado por el torneo. Mis pies siguieron el camino habitual hacia la habitación y al entrar me tope con Hela sentada en el sillón como solía hacer todas las noches –¿Quién diría que tendría la suerte de toparme con tan hermosa mujer? –Le pregunte con una sonrisa caminando lento hacia ella para pasar una mano por su hombro de forma cariñosa y seguir mi camino hasta una cómoda. Serví dos copas de vino y luego volví con ellas hasta Helaena para brindarle una y sentarme a su lado. Cuando mi cuerpo toco la comodidad del sofá no pude evitar dar un largo suspiro de cansancio, estaba exhausto –Gracias –Comente mirando el vino de mi copa revolviéndolo un poco con un sutil movimiento de muñeca –Por dármelos, gracias… -Dije en referencia a nuestros hijos para luego mirarla a los ojos con media sonrisa sincera.

Bebí un poco y luego decidí dejar la copa frente a la pequeña mesa que teníamos. Me acerque a mi mujer y la tome en brazos para levantarla y sentarla sobre mis piernas como si fuera una niña pequeña. Su ropa era algo… ligera, y la verdad muy sugerente –Y gracias por estar a mi lado, no se qué seria de mi vida sin ustedes –Le confesé de forma sincera llevando una mano a su mejilla para acariciarla con cariño y besar sus labios lentamente. De forma pausada y amorosa, me gustaba disfrutar del momento a solas con ella y eso me relajaba. Acaricie su cintura con la punta de mis dedos y luego repose mi frente en la suya -¿Cómo estuvo tu dia? –Pregunte interesado en saber como había estado, no pasábamos demasiado tiempo juntos por esa época así que no teníamos muchas nociones de lo que hacia el uno y el otro.

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Helaena Targaryen el Mar Jul 19, 2016 1:20 am

Aguardó a su esposo hasta que este entró en la habitación. No sabía qué tenía Aegon que normalmente su sola presencia hacía que el ambiente cambiase. Era alguien con carisma, pero para ella era más que eso, suponía que era el amor que le tenía y que él era su esposo y su hogar más que cualquier muro de la fortaleza.

-Oh vamos, no exageres... Además, esta mujer te espera cada noche- le recordó con una sonrisa sutil viendo como él se alejaba hacía un mueble. No sabía si luego de lo de la fiesta era buena idea beber, pero intuyó que un par de sorbos de vino no le harían daño alguno y quizás calmasen el dolor de su mano luego de todo el día. Por más que lo intentase, finalmente siempre terminaba moviéndola -sobretodo cuando lidiaba con Maelon- y eso al final del día la dejaba dolorida. Tomó la copa con su mano sana y bebió sutilmente, apenas mojándose los labios, oyendo las palabras de Aegon se tomó unos segundos para responder.- Ellos no serían lo que son sin ti. Padre podría haberme casado con cualquier hombre del reino... pero cuando los miro me alegro de que te eligiese a ti. No los imagino de otra forma. Y no me imagino a mi sin ti...

Suspiró y apoyó la mejilla en el hombro de su hermano y esposo, acurrucándose a su lado subió las piernas al filo del sofá para que sus rodillas quedaran pegadas a sus pechos. Fue entonces que sus firmes brazos la alzaron para ponerla sobre su regazo, de modo que escondió el rostro en su cuello y respiró hondo su olor, dejando la copa junto a la de él, acto seguido se vio sumergida en un beso paciente y cariñoso, que no exigía y solo daba al otro. Pasó las yemas de los dedos por el cuello de su hermano, sintiendo el calor de su piel y su pulso.

-Enloquecería si no fuese por vosotros... Sois mi vida entera. Lo único que me importa... ¿Lo sabes, no?- no pudo evitar reír, de todos los días desde que inició el torneo ese era el que más tiempo habían pasado juntos en familia.- Pues me levanté, desayuné con el esposo más maravilloso de todo el reino y fui junto a los hijos más adorables del mundo a una competición de tiro con arco- relató como si él no hubiese estado presente.

Se esmeraba en fingir normalidad y que todo estaba bien a pesar de que no hacía ni dos días que había citado a la Lannister y se había vengado de ella, luego se había visto afectada por una bebida de color oro con el nefasto resultado de intentar tirarse por una ventana y luego tener una espantosa pelea con Aegon. Posiblemente la peor que nunca tuvieron en sus siete años de matrimonio y en toda su vida en común. Pero ella no quería hacer leña del árbol caído, de verdad lo amaba con fuerza y su matrimonio no era algo que pudiera dar por perdido y pasar a lo siguiente. Lo miró a los ojos unos instantes en silencio y se decidió a preguntar, pues el día anterior con la reunión apenas tuvieron tiempo a solas y esa mañana no vio momento oportuno.

-¿Por qué te retiraste de la melé? Eres de los mejores guerreros que conozco y no es tu primera melé... y sin embargo parecías completamente fuera de lugar, bloqueado...

Lo que la princesa no podría imaginar era que su hermano menor, intentando ayudarla, le había dicho a Aegon lo ocurrido durante la fiesta.

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Aegon Targaryen el Mar Jul 19, 2016 4:16 pm

No exageraba en cuanto a mi mujer, de forma que aun no podía entender, Helaena había salido llena de imperfecciones que la hacían perfecta. Inocente, preocupona, demasiado obediente, eran defectos que quedaban hermosos en su persona. Mujeres con aquellas características había pocas, por lo general muchas nobles pecaban de ser egocéntricas, egoístas, interesadas, pero mi hermana se paraba en otro lugar mucho mas elevado. Tal vez fuera que ella tenia todo lo que a mi me faltaba, o porque ya habíamos pasado tanto tiempo juntos que no podía imaginarme sin ella. El hecho es que la princesa había logrado ganarse mi corazón haciendo lo que todas no habían hecho, cuidarme. Cuidarme de mi mismo, cuidarme de otros, cuidar de padre, de madre, de nuestros hermanos, nuestros hijos, cuidar del pueblo. Me costaba entender como ella podía brindar tanto afecto y cariño a tantas personas. Claramente muchas veces terminaba pagando el precio, y eso se había visto en los últimos días con todos los hechos sucedidos.

El volver a la habitación siempre es reconfortante sabiendo que tu estas aquí para mi -Le confesé mirándola a los ojos con una sonrisa sincera. Sus palabras sobre los pequeños me hicieron suspirar con suavidad -Son así gracias a ti, es imposible que cosas tan lindas salgan de mi -Exclame observando el liquido carmesí – Y la verdad deseo que se parezcan mas a su madre que a su padre, es lo mejor que podría pasarles -Le guiñe un ojo para luego verla hecho un ovillo a mi lado y sentarla sobre mi. Mis brazos la envolvieron de forma egoísta y protectora, la sensación de tenerla para mi era exquisita y me hacia sentir unas fuerzas inexplicables. Por unos segundos me quede en silencio, sus besos y caricias bastaban para tranquilizar la bestia salvaje de mi interior.

Enloquecerás con nosotros de todas maneras -reí con ella disfrutando de su aroma -Deberías presentarme a ese tipo, así aprendo algo de el -Bromee en referencia al “esposo mas maravilloso de todo el reino”, no entendía bien todavía porque me veía de esa forma sin embargo me había acostumbrado.

Entonces me hizo aquella pregunta y de mis labios salió un largo suspiro pesado. Con una mano jugué con la tela de su camisón mientras que con la otra acariciaba su cintura mirándola a los ojos -Esta mañana me entere de lo sucedido en el baile -Hice una pausa ya que era un tema delicado -De lo de la ventana… -Aemond había expresado su preocupación conmigo por aquello que había sucedido. No podía imaginarme aun todo eso – y siendo absolutamente franco, mi cabeza se encontraba en otro lugar mientras mi cuerpo estaba en la arena. No puedo imaginar mi vida sin ti Helaena… No puedo imaginar a nuestros hijos sin ti -Mi voz era un poco mas dolida ya que aquello me tocaba el corazón -¿Cómo podría estar combatiendo sabiendo que tu no estas bien? Mi obligación como tu esposo y hermano es cuidarte, los torneos son algo secundario -Trate de ser completamente sincero con ella, todo eso me tenia demasiado preocupado -Necesito saber que estas bien, te necesito a mi lado, nuestros hijos te necesitan. No puedes andar intentando arrojarte de ventanas ¿Qué pasa si los niños te vieran? -me mordi la lengua un momento para no continuar.

La tome con ambas manos por la mejilla y la obligue a que me mire a los ojos -Mírame y presta atención a lo que voy a decir -le dije mucho mas serio que nunca fijando mis orbes lilas en los suyos -Sin ti estoy muerto, sin ti tus hijos sufrirán. Lo peor que puede pasarle a un niño es perder a su madre. Lo peor puede pasarle a un hombres es perder a la mujer de su vida, tu eres esa mujer para mi… y juro por todos los dioses, por nuestros hijos, por nuestro apellido que si tu no estas conmigo descargare mi pena de una manera que nadie va a disfrutar – Aquellas palabras fueron una sentencia mientras mis manos la tomaban del pelo con suavidad. Junte nuestras frentes y la mire de cerca -¿Lo entiendes? No quiero volver a hablar de este tema nunca -Exclame en su boca de forma seria, casi como si la estuviera regañando. Luego de eso mordí su labio inferior y tire de el con suavidad para besarla. Mis labios masajearon los suyos con pasión, era como si hubiera fuego entre ellos. Mi lengua la invadió por completo y se enredo con la suya mientras mis manos manipulaban su pequeño y delicado cuerpo para ponerla a horcajadas sobre mi. Deje su boca y baje a su cuello dejando un camino de besos antes de atacarlo, lo mordí y lo chupe con intensidad, seguramente tal que dejaría marcas. Mis manos fueron a su cintura y la aprisionaron para luego ir a su trasero y tomarlo fuerte, de forma posesiva y egoísta, así la amaba.

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Helaena Targaryen el Mar Jul 19, 2016 6:07 pm

-No digas tonterías- fue lo primero que su esposa pudo decir al primogénito del rey.- Eres maravilloso es muchos sentidos y muchas de esas cosas las tienen nuestros hijos. Además, no te hagas, solo pretendes que alimente tu ego recordándote tus virtudes- dijo bromista aunque en parte era sincera, pues no imaginaba otro motivo por el que Aegon diría algo semejante, más cuando él era tan consciente de que la mitad de mujeres del reino iban tras él. ¿A qué se debería eso si no fuera a sus innumerables virtudes? ¿Quizás solo al interés? Aunque así fuese, dudaba que su hermano pensara así, porque de hacerlo entonces más inaudito se le hacía que él cayese en sus juegos y le rompiera el corazón a ella por mujeres así.- Lo mejor que puede pasarles es que tengan de ambos un poco, así igual que yo te complemento a ti y tú a mi, ellos tendrán equilibrio... Pero sin necesitar de otra persona para ello.

En ese momento solo quería dedicar tiempo a Aegon y que él se lo dedicase a ella, pues Helaena sentía cada momento alejada de su esposo como un abismo y en los últimos días era un muy grande y difícil de llevar, quizás porque sentía más dudas sobre los sentimientos que el príncipe decía sentir por ella... Rió al oírlo decir que junto a ellos igual iba a enloquecer y lo cierto era que su comportamiento con Cerenna y en el baile bien tenía de demencia sin que él la abandonase. Y es que el terror a ese abandono bastaba para sacar lo peor de sí misma. Aún así con tozudez y la misma inocencia de un niño jugando con la arena de la orilla, Helaena se empeñaba en reconstruir su pequeño castillo de felicidad aunque los demás jugasen a demoronarlo. Cuánto tiempo duraría aquel empeño era difícil de decir, pero por el bien de ambos hijos del rey era mejor que fuese lo suficiente.

Fue entonces que se animó a preguntar sobre la prueba de melé dónde había visto a un Aegon torpe, distraído y que fácilmente se rindió, algo completamente inusual, que no era nada de eso y mucho menos en un torneo cuando él había estado en tantos que había perdido la cuenta. La respuesta la dejó sin habla durante unos minutos, sin saber quién había contado aquello a su esposo o cómo aliviar semejante carga para él.

-Lo... siento- fue lo único que pudo murmura mirando su mano vendada en ese momento.- No sé qué me ocurrió, ni cómo ocurrió exactamente- admitió unos segundos después.- Tengo esos momentos borrosos y solo sé que en el momento en el que vi la ventana sentí la necesidad de tomar el aire, como si me estuviese asfixiando en esa fiesta... y un instante después solo quería saltar...- suspiró dolida.- ¿Que me vean? Supongo que lo peor sería que nadie estuviese para impedirlo. Pero no volverá a ocurrir, sea lo que sea que pasó, jamás os abandonaría... Hagas lo que hagas sabes que nunca puedo marcharme de tu lado. Eres como un clavo ardiendo, pero jamás te soltaría.

Lo miró a los ojos cuando su esposo y hermano la tomó de las mejillas, sintiendo que el labio inferior le temblaba. Se sentía profundamente culpable por encima de todas aquellas cosas, puesto que aquel incidente era un acto egoísta que ahora, sin bebidas alucinógenas de por medio, sabía destrozaría la vida de los que amaba.

-Aegon...- le acarició la mejilla con su mano sana.- Te juro que no hice aquello queriendo y ni si quiera sé cómo te has enterado. No quería asustarte... No quería que esto pasara. Pero esa mañana hablé con esa mujer, la Lannister... supongo que no debí probar aquella bebida dorada- murmuró.- Yo solo quería dejar eso de lado, disfrutar el baile contigo, con Aemond... Siento también la pelea de después, aunque apenas la recuerdo, jamás quise hablarte de aquella forma. Lo lamento- repitió con desgarradora sinceridad, incapaz de hacer nada más que dedicarle esas palabras para solventar lo ocurrido. Asintió a su pregunta.- Sólo dime que me perdonas, solo necesito eso... y te prometo que nunca más volverá a ocurrir algo semejante y que nunca...- le tembló la voz.- Nunca volveré a echarte nada en cara, hagas lo que hagas, no me entrometeré si eso que haces te hace feliz...- dijo volviendo a sacrificar en cierto modo su felicidad individual en pro de la de su hermano.

Entonces él atajó el tema de la forma que mejor se le daba. Aegon podía ser muy torpe normalmente demostrando afecto a su esposa, tanto que muchas veces sus propios actos lo ponían en duda, sin embargo con un solo beso la podía hacer sentir todo aquello que decía. La podía llevar al séptimo cielo y al mismo tiempo quemarla más que el fuego de los siete infiernos. Jadeó contra su boca en busca de aire cuando sus labios al fin le dieron un descanso, dejándose manipular por él lo acarició sin importarle la herida que portaba en la mano y sin importarle realmente nada en esos momentos. Comenzó a desnudarlo entre caricias y besos a su cuello y hombros, deshaciéndose de su camisa.

-Llévame a la cama...- pidió entonces.- Quiero que amanezca y encontrarme aún perdida en ti...

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Aegon Targaryen el Miér Jul 20, 2016 6:05 pm

Mi ego era muy grande, todo el mundo lo sabía y no tenía sentido andar ocultándolo. Sin embargo no era una falsa modestia la que tenía con mi mujer, en verdad mi enorme ego se veía terriblemente opacado a su lado. Con ella no me salía alardear, ni posicionarme por encima, ella era igual que yo y sabia que sin ella no podía existir. Si no hubiese sido por Helaena posiblemente mi vida no fuera como lo era, no por haberme dado hijos hermosos y fuertes, sino porque regulaba mi carácter como ninguna mujer podría hacerlo en la vida. Cuando era niño y me enojaba, no hacía falta más que algunas cuantas palabras de Helaena para tranquilizarme. En aquellos momentos no sabía que sería mi mujer, sin embargo me daba cuenta de aquellos actos que a simple vista podían parecer menores.

De mi solo tienen lo testarudo –Comente con media sonrisa, la verdad es que lo único que veía en ellos de mi era el orgullo y la testarudez que me caracterizaba. No sabia si aquello era bueno o malo, pero por lo menos tenían algo mío.

La conversación continúo y le termine confesando que sabía lo que había sucedido en aquel baile, no era una tontería aquello. Su relato de los hechos no eran muy claros, casi como si aquellos actos fueran cosas involuntarias. Deseaba que no fuera así, de otra manera mi mujer estaría rondando la locura, sin embargo quería pensar que solo fue un momento de confusión tonto producto del alcohol. Claro esta que todo sumaba, cada una de nuestras discusiones aquellos días, cada problema familiar, la salud de padre. Helaena no podía evitar cargar con todas aquellas cosas, casi como si estuviera en su naturaleza.

El arrepentimiento era claro en la voz de mi hermana, y ante aquellas palabras, con aquellas caras y aquel tono no podía evitar caer. Mal que me pesara ella tenía la capacidad para hacerme responder lo que ella quería –Me resultaría imposible no perdonarte luego de todas las cosas que me perdonas tu –Respondí de forma sincera pensando en Cerenna, seguramente aquello era una de las tantas gotas que rebalso el vaso de mi amada esposa –Solo te pido que antes de hacer cualquier estupidez pienses en tus hijos, y luego de pensar en ellos pienses en mi. No te voy a pedir que no me reproches nada, después de todo si soy un mal esposo me lo merezco, tampoco te puedo obligarte a estar a mi lado –Comente con algo de dolor –Pero si te pido que estés para los niños, yo soy un idiota y si en un futuro me suceden cosas malas es porque me lo merezco. Pero ellos no, ellos no tienen la culpa de nada Hela…

Y sin más nuestros labios se fundieron como uno, nuestras lenguas se enredaron, nuestros brazos se apropiaron del otro. Me deje retirar la ropa por ella mientras que mis manos recorrían su cintura y sus lumbares. Se veía tan delicada, su cuerpo era tan pequeño y delgado comparado al mío, me sentía en el deber de protegerla. Asentí a su pedido sin despegarme de su boca, mis manos bajaron a sus nalgas y la tomaron con fuerza por estas para levantarme y cargarla como si pesara lo mismo que una hoja. En el trasero me dedique a degustar su boca, una y otra vez, no podía detenerme. La empotre contra la pared un momento para dedicarme a su cuello y mordisquearlo empezando a sentir que me prendía fuego por dentro. Continúe con el trayecto hasta la cama y me deje caer sobre las sabanas con ella para afirmarme entre sus piernas –Dame otro niño fuerte –Le pedí en la boca sintiendo como mi virilidad comenzaba a crecer por debajo del pantalón.

Los dedos de una de mis manos recorrieron uno de sus muslos en una intensa caricia para empezar a reptar debajo de la tela de su camisón obligando a la misma a desnudar poco a poco su piel. Me aventure a sus pechos tomándola de la prenda para tirar con fuera hacia abajo en un acto salvaje de necesidad de sentirla. Mi boca dejo un camino de besos por su garganta y al llegar a sus pechos se apodero de uno para chuparlo y morderlo con suavidad tirando de este como si fuera la fruta mas deliciosa. Mi mujer lograba calentarme como ninguna lograba, después de todo ella me había dado su virginidad y día a día se había esmerado por mejorar en la cama al punto de estar a la altura de la prostituta mas experimentada. Y todo aquello era por mi, solo para complacer mis mas bajos placeres.


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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Helaena Targaryen el Miér Jul 20, 2016 10:59 pm

Rió cuando él dijo que lo único que sus tres hijos tenían de su padre era lo testarudo. Cualquiera negaba que los niños eran tan cabezotas como su padre, pero aquello no era lo único.

-Tiene tu misma sonrisa traviesa cuando hacen algo malo y no quieren que lo sepa. Y tu don para hacer que todo gire en torno a ellos... Son un poco egoístas, lo cual les vendrá bien siempre que no les nuble a la hora de cuidar a su familia- admitió, pues estaba claro que el egoísmo era la base de la felicidad, por eso ella siempre estaba preocupada, porque se preocupaba por todos y pocas veces por sí misma.- Son ambiciosos como tú, siempre quieren más. Son competitivos. Esas son cosas que sin dudas no han sacado de mi, cariño... Además ¿Has visto lo grandes que son? Jacaerys es muy alto para su edad y Maelon parece tener al menos un año más. Físicamente igual en eso son más parecidos a ti, si fuese por mi, nuestros hijos serían diminutos y frágiles. Así que cuando veo a Jaehaera dejando sin palabras a sus hermanos con alguna respuesta, a Maelon con su “feoslulo” o a Jaehaerys haciendo una travesura a sus hermanos, te veo a ti a su edad. Y eso me hace sentir algo difícil de explicar...

Cuando él la perdonó con aquellas palabras el remordimiento creció, no por lo ocurrido en el baile, si no por su aventura con Aedan. Dudaba que Aegon fuera capaz de perdonarle aquella relación a sus espaldas, pero ella no creía merecer ese perdón. Se dio cuenta de que aunque su esposo actuaba de una forma mucho más egoísta y hasta cierto grado cruel, ella no era mejor y que no tenía derecho alguno a reprocharle, a pesar de que ella había dejado a su amante sin mirar atrás por su hermano. A pesar de que ella nunca le había dado ni iba a darle un hijo al Tollett, a pesar de que Aegon no sufriera la humillación de que su infidelidad fuera pública. Todo aquello no la hacía mejor, solo hacía que su esposo no sintiera el dolor de la traición que ella experimentaba a menudo.

-No quiero más reproches. No quiero hablarte como si fuera mejor que tú, como si estuviese en un lugar superior para darte lecciones... No quiero malgastar más momentos con esas cosas. Aegon, te amo. ¿Sabes qué es lo primero que recuerdo en mi vida? A ti. De niños... me rompiste una muñeca y lloré mucho. Supongo que no es el mejor recuerdo- admitió con algunas lágrimas brillando en sus ojos, contenidas. Eso era lo que le había dicho a la zorra Lannister.- Pero es lo primero que recuerdo en mi vida y recuerdo como al ver lo que provocabas me abrazaste. Me pediste perdón. Éramos dos niños y lo seguíamos siendo cuando padre decidió que nos casáramos... Ya no lo somos. Los problemas son más que una muñeca rota y no somos nosotros los únicos que sufrimos, pues los niños se hacen mayores y ven las cosas... Pero siempre serás mi hermano y yo tu hermana y sé que ese amor nunca va a desaparecer. No puedo mirar tus ojos sin ver los míos a fin de cuentas, eres parte de mi... Sé que para muchos soy una estúpida que no sabe ponerte en tu sitio, pero ellos nunca entenderán esto- habló con la misma seguridad que cuando lo había hecho con Cerenna. Con ella no había profundizado tanto, pero a fin de cuentas, aquello era todo.- Ellos no pueden entender cómo puedo compartir al hombre de mi vida con otras. Quién sabe si siempre podré hacerlo... Pero la sola idea de perderte ahora mismo es atroz. Podría marcharme al lugar más lejano con otro y sin embargo nunca podría dejarte atrás- admitió, pensando en que eso era lo que la ataba a Aegon.- Y si algún día debo hacerlo por mi bien y el de los niños...- se le quebró la voz.- Quiero que cuando mire atrás haya momentos de risas, de besos, de caricias. Así que perdóname por las peleas y todo los malos momentos y ayúdame a hacer que parezcan un mal sueño. Ayúdame a olvidar estos días de pesadilla... Yo solo quiero amarte y que me ames. Y si eso termina, recordarlo cada día de lo que me quede de vida.

No quería seguir hablando de todo aquello, a fin de cuentas, era un problema sin solución y un sabio una vez dijo que un problema deja de serlo si no la tiene. Ella no podía cambiar a Aegon, pero tampoco quería que si un día ella decidía cambiar para protegerse de todo aquello y proteger a sus hijos de aquellas circunstancias, él no fuese capaz de entenderla, de entender el dolor y el vacío que eso dejaría en ella. No era la primera vez en los últimos días que él le había dicho que si quería, se distanciarían. No sabía si aquello nacía de intentar protegerla, si bien era solo la forma cobarde de Aegon de arreglar todo o si por otro lado era la única forma de librarse de ella sin alegar otros motivos. Puede que esa duda fuera la que la azuzó de aquella forma contra la Lannister. ¿Pero qué podía decir al respecto? ¿Que lo que la hacía hervir de ira era saber que ella había dejado a un hombre bueno que la amaba como al aire que respiraba por otro que quizás solo buscaba una forma de romper su matrimonio al menos en la privacidad? Quizás todo fuera cuestión de orgullo a fin de cuentas y ella no fuera tan perfecta, tan pura, tan distinta a todos ellos. A fin de cuentas, no era capaz de dejar ir todo aquello que sentía, solo era capaz de dejarse mover por sentimientos tan básicos y comunes como el amor, los celos, el orgullo, el deseo, el egoísmo y ante todo el profundo miedo al olvido y la soledad.

Todo aquello la hacía ser como un volcán a punto de estallar, era un batiburrillo de emociones, de recuerdos, de sensaciones profundas y sinceras que la volvían una completa desconocida hasta para sí misma. Quizás aquel era el momento de un cambio entre ellos, o quizás un cambio más allá de las paredes de su dormitorio. Puede que todo y no solo su matrimonio estuviese cambiando y ella se estuviese dejando llevar por la corriente, pero si algo tenía claro es que soltaría cualquier cosa antes que dejar de aferrarse a su familia. Que a pesar de todo, le dolía más lo que Aegon hacía que el haber perdido a Aedan. ¿Quizás había estado ciega? Dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver y ella por mucho tiempo se había negado muchas verdades que ahora la golpeaban una tras otra.

Con ese conocimiento de algo de sí misma que aún no había podido analizar, tal vez ni asimilar o aceptar, se entregó a Aegon y le pidió que la llevase a su cama para compartir una noche juntos. Una de tantas, una de esas que esperaba nunca llegasen a su fin y siempre encontrasen una gemela al día siguiente. Como acostumbraba a ser, el sexo era una vía de escape para alguien que aunque con su familia se mostrase tan abierta y transparente, normalmente no mostraba todo lo que pasaba por su mente. Ahí podía dejar que todo saliese, allí con su marido, que fue el primero y quizás si la Madre quería, el último en su vida, sin importa quién estuvo en el medio.

-Nada me gustaría más... Quiero otra princesita- murmuró sonriendo. No es que no quisiera a sus hijos, a sus niños, pero lo cierto era que quizás como una niña que se había criado entre chicos, ella ansiaba algo de compañía femenina para Jaehaera.- ¿Te gustaría?

Jadeó al sentir los besos en el cuello y como la ponía contra la pared, estremeciéndose por el frío de la roca se aferró a su cálido cuerpo y con las piernas abrazando sus caderas, comenzó a mover la pelvis contra él, aunque en esos momentos lo dejaba tener la voz cantante. Una vez en la cama bajó una mano y la metió entre sus cuerpos para tocarlo por debajo del pantalón mientras la boca intrépida y juguetona de su esposo la hacía gemir entre dientes por cómo atendía sus sensibles pechos, algo que le dejó hacer mientras endurecía hasta el extremo su miembro. Entonces los hizo rodar para quedar sobre sus costados, mirándose, lo tomó por la barbilla. Quería decirle tantas cosas, sentía que había tanto... Y sin embargo solo necesitó mirarlo para saber que a pesar de todo, no había un solo lugar en el mundo en el que quisiera estar en ese momento que no fuera esa cama, con él. Se fundió en un nuevo beso, tan entregado como todos los anteriores mientras terminaba desnudarlo.

-Agradezca príncipe que mañana no debe madrugar... y espero que tenga en cuentas de que voy a exigirle unos mínimos muy altos para el propósito que tenemos entre manos- dijo juguetona. No había mentido, se acabaron los llantos, en ese momento solo quería risas.- Va a dormir poco estas semanas- sentenció mordiendo su barbilla.

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Aegon Targaryen el Vie Jul 22, 2016 1:11 am

Escuche atentamente las comparaciones que hacia Hela sobre nuestros hijos y yo, puede que tuviera razón en todo eso. Sin embargo no dejaba de sentir que solo podían aprender cosas malas de mi, por esa misma razón este último tiempo andaba intentando darle una vuelta a mi vida. Las cosas no estaban yendo bien como estaban encaminadas, nada bueno ni productivo salía de mis acciones y aquello en verdad comenzaba a hacerme pensar. ¿Era un buen ejemplo para mis hijos? ¿Ellos debían crecer y verme comportarme de aquella forma? Engañando a su madre, siendo egoísta en buena parte con ella y con ellos. ¿Estaba progresando? No era más que el hijo de Viserys, mi historia se basaba en eso y no hacía nada productivo para ser reconocido por otro título que no fuera aquel.

Todo eso que dijiste me dice dos cosas, la primera es que posiblemente tengas razón y tengan mucho de mi. Y la otra es que me haces pensar que me conoces mas que yo mismo –Dije con sinceridad ya que al hablar ella lograba describirme a la perfección. Muchos podrán decir que porque éramos hermanos y compartíamos demasiado tiempo juntos, pero no todas las personas podían decir eso de un hermano. Posiblemente Hela se dedico mucho tiempo de su vida a estudiarme, seguramente para poder entenderme, para complacerme. No sabía cual era la concepción que tenia ella de la palabra “esposa” pero con seguridad puedo afirmar que superaba a cualquier mujer en esa categoría.

Las palabras de mi hermana no hacían mas que traerme recuerdos, viejos recuerdos. De cuando éramos niños y junto con Aemond nos la pasábamos los tres de un lado al otro. Daeron era mucho más pequeño que nosotros por lo que tardo en sumarse a nuestras aventuras. Pero Hela ahí estaba, con nosotros, cuidándonos de que nada nos sucediera. Cierto día, por una simple tontería de niños, la empuje y ella se rompió la muñeca al caerse. Creo nunca haberme sentido tan mal en mi vida, era como si hubiese cometido el crimen más atroz del mundo, yo estaba allí para cuidarla y la había lastimado. Fue un detalle, una cosa sin importancia, sin embargo algo que de alguna forma marco mi vida. Desde ese momento había tratado a Helaena con mucho más cuidado, y en parte la había alejado un poco de mi por temor a volver a lastimarla. Pero las vueltas de la vida nos terminaron casando, y ahora aquí estábamos con problemas maritales.

Helaena… ¿no te cansas de ser tan dramática? –Comente mirándola a los ojos con media sonrisa ocultando algunos sentimientos de tristeza –Nunca nos vamos a separar, nunca tendrás que irte a ningún lado porque prometo cambiar –Admití cerrando los ojos y dejando salir un fuerte suspiro –Todos mis actos hasta el día de la fecha fueron inmaduros, lo reconozco, y admito que te falle como hermano y como esposo –Tome sus manos con las mías mirándola a los ojos –Te desprotegí, no estuve ahí cuando mas me necesitaste… Y también provoque todos tus mayores pesares –Lleve sus manos a mi boca y las bese con suavidad –No quiero que te vuelva a suceder nada malo amor mío… Y los chicos están creciendo, se hacen cada vez mas grandes y como tu dices aprenden muchas cosas de mi –Mire por un momento sus ojos –No quiero que aprendan a engañar, mentir, a ser infieles –Aquella última palabra me costo pronunciar –Mi vida esta encaminada hacia ningún lado, no tengo objetivos, no tengo ningún camino el cual transitar. Deseo cambiar, de verdad deseo hacerlo –Admití con sinceridad –Pero para poder lograrlo te necesito a mi lado mas que nunca… Tal vez signifique mucho mas trabajo para ti pero en verdad quiero tenerte a mi lado –Si tenia pensado dejar el libertinaje Helaena iba a tener que estar dispuesta a complacer mi apetito sexual de forma regular, después de todo parte de mis problemas amorosos tenían que ver con mi libido alto.

Pero era hora de ir cortando con tanto drama, que al parecer era lo que gobernaba sobre nuestras vidas los últimos días. No quería escuchar mas confesiones tristes, reproches, no quería mas lagrimas. El tiempo que estaba con ella deseaba disfrutarlo ya sea en una conversación agradable, un paseo o en la cama –Lo amare tenga el sexo que tenga –Admití pensando que me daba igual si saliera hombre o mujer, simplemente deseaba tener mas hijos y que ella fuera su madre. Llegamos a la cama entre caricias y besos, ni bien caímos en esta una de sus manos se aventuro de forma rápida a mi miembro para comenzar a estimularlo. Helaena podía ser muy inocente y niñata ante los ojos de los demás, pero en la cama su personalidad cambiaba por completo. Sabía todo lo que tenía que hacer para calentarme, y casi como si tuviera un manual iba paso a paso yendo directo al grano como me gustaba.

Me desnudo y yo la desnude a ella, a nosotros no nos molestaba vernos sin ropa, al contrario era algo que disfrutábamos. El placer de sentir nuestros cuerpos sin la molestia de las telas era único, liberador. Para ese entonces sus caricias ya habían logrado el trabajo de excitarme lo suficiente como para darle vida a mi miembro. Una de mis manos no pudo evitar ir a sus muslos y acariciarlos para luego perderse entre ellos y llegar a su sexo para masajearlo por fuera mientras mi lengua no paraba de enredarse con la suya. Luego de un par de segundos la gire para seguir quedando de costados solo que esta vez con ella de espaldas. Mordí su oreja con suavidad y tire de ella chupándola, mi pecho se pego a sus omoplatos y con una mano dirigí mi miembro hasta sus nalgas para meterlo entre estas y llegar a su vagina donde frote la punta –Te amo –Le susurre al oído antes de penetrarla metiendo poco a poco mi polla en su cuerpo. Mi mano se puso sobre su muslo impidiéndola levantar la pierna para que de esta forma apretara mas, lentamente se la metí toda y cuando toque lo mas profundo de su interior deje escapar un gemido de mis labios. Me afirme a su lado besando su cuello y empecé a embestirla lento y disfrutando de cada segundo, me encantaba hacerle el amor. Mordí sin fuerzas su hombro y empecé a acrecentar el ritmo poco a poco escuchando el sonido de mis testículos golpearla.


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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Helaena Targaryen el Vie Jul 22, 2016 3:45 pm

-Suelo tenerla- dice divertida besándole la nariz. Al menos la suele tener en ese tipo de asuntos, el motivo es igual la respuesta al siguiente comentario que su esposo dedica a la Princesa.- Supongo que siempre he sido la cabeza del dragón racional. Necesito entender las cosas y siempre trato de complacerte, para eso, debo conocerte ¿No?- cuando decía la cabeza del dragón se refería obviamente al escudo, pues ella siempre había dicho que Aegon, Aemond y ella eran las nuevas tres cabezas del dragón que en su día fueron Aegon, Visenya y Rhaenya. Que el preguntase si no se cansaba de ser tan dramática la hizo mirarlo confusa.- Fuiste tú el que sugirió que me aleje de ti... que esto solo sea un matrimonio de cara al público- murmuró antes de oír lo siguiente, que la dejó estupefacta.

Aegon le estaba prometiendo cambiar, cambiar a serle fiel, cambiar a no mentirle y humillarla, de solo estar con ella. Sonaba tan bonito que una parte de ella dijo que no podía ser cierto... No era que no confiase en la palabra de Aegon, él jamás había prometido fidelidad porque no era capaz de cumplir. Ni había prometido semejante cambio. Si lo prometía era porque quería hacerlo, porque tenía esa intención... Pero ella lo conocía desde que había nacido y dudaba profundamente que el hijo mayor del rey fuera capaz de cambiar aquellos hábitos tan arraigados en él.

Quería creerle, quería que fuese real, pero no estaba ella segura de que un dragón pueda volverse un dócil perro a base de fuerza de voluntad. ¿Permitir aquello era un acto egoísta que iba contra la naturaleza de su hermano? No lo sabía, aunque por otro lado ¿Era mejor aquel egoísmo que el de engañarlo con Aedan? Si Aegon hubiese estado ahí para ella, posiblemente ella nunca habría buscado ese afecto fuera. Quizás el cambio de su hermano era el mal menor, lo que podía salvarlos como matrimonio. En esos momentos el dolor de su mano al ser manipulada por él era lo de menos.

-Voy a estar siempre a tu lado, si decides cambiar te apoyaré y te ayudaré en lo que necesites... Yo solo quiero que seas feliz. Y la felicidad de nuestros hijos... No quiero que un día ellos sientan por ti una relación fría como la que tienes con padre. O aún peor, la que tiene Aemond con él... Quiero que ellos te amen como yo a ti- suspiró. No sabía si aquella promesa de cambio era posible, era real o solo un sueño de ambos, pero no iba a echarle tierra por encima antes de empezar. ¿De cuándo no era ella la defensora de las causas perdidas?- No vuelvas a alejarme de ti- le pidió antes de zanjar todo aquel asunto. Todo aquello no tendría resultados de días, ni semanas. Sería algo que deberían arreglar cada día posiblemente durante el tiempo que siguiesen juntos toda su vida.

Dejó que Aegon la desnudase luego de hacer lo propio con él, sintiendo su piel como una continuación de la propia, estremeciéndose mientras lo abrazaba usando sus manos y sus piernas, enredando sus cuerpos de la misma forma que sus lenguas. Jadeaba contra sus labios, dónde se quedaban ahogados los suspiros de placer que su mano le proporcionaba. Fue girada entonces y se acomodó contra su firme pecho, restregando su trasero contra su erección hasta que su esposo al fin se decidió a hacerla suya una noche más, comenzando a clavarse en el interior de su cuerpo. Su mano le impidió alzar una de las piernas y se acomodó así contra su hermano para acomodarlo en ella y permitir las embestidas que se sucedieron luego de aquel primer gemido.

-Y yo a ti- murmuró girando sutilmente el torso para besar y dejar algunos mordiscos en su cuello, succionando, algunas marcas quedarían para los siguientes días en su piel, mientras movía las caderas contra él al ritmo que marcaba, agarrándose con una mano al cabello de la nuca de su esposo, hundiendo los dedos en esas hebras de oro y plata.- Siempre lo haré- le prometió.

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Aegon Targaryen el Mar Jul 26, 2016 2:57 am

De mas esta decir que Helaena siempre había sido la mas parlanchina entre Aemond y yo. La mas centrada, la mas bondadosa, esa que se ganaba el cariño que nosotros no lográbamos conquistar. Posiblemente ella fuera nuestra cabeza mas importante porque sin ella no seriamos mas que fuerza bruta. Hela se encargaba de cubrir los huecos que nosotros omitíamos, emparchaba nuestros errores como podía y se encargaba que todo nos fuera algo mas fácil. ¿Qué hubiese sido de nuestra infancia sin ella? ¿Qué seria de nuestro presente? La verdad es que seguramente todo hubiese sido y seria mucho mas complicado. Después de todo ella representaba el lazo mas fuerte que podíamos llegar a tener con nuestro padre. El siempre la había preferido de alguna forma, seguramente porque ve lo que todos ven. Que Helaena es lo mejor que tiene nuestra familia, porque cuesta entender como una muchacha tan frágil y amorosa podía llevar nuestro apellido.

Te lo dije para que no te sientas atada a mi y puedas estar donde se te de la gana
-La corte en seco ante aquel comentario, parecía que lo decía dándome a entender que quería echarla de mi vida. Helaena tenia muchas virtudes, si, pero también le gustaba interpretar todo a su manera y eso era peligroso. Una persona que oye lo que quiere es una persona problemática, esperaba que dejara de hacer esas cosas algún día.

Mis palabras eran sinceras, tenia la necesidad de encaminar mi vida de una vez por todas. Lo sucedido con Cerenna y Jeyne había sido una clara muestra de que debía hacerlo. Ambas no me valoraron como persona, ellas solo quieren mi poder y juguetean al gato y el ratón. Buscaban excitarme para luego irse tranquilamente pensando que me han dejado conquistado cuando en verdad estaba lejos de ser eso. Si ellas en verdad no sabían que la única que me ha conquistado es Helaeana. Y si siquiera querían aspirar a algo mínimamente debían acostarse conmigo y optaron por tomar otro camino. Yo no deseaba nada de ellas que no fuera sexo, y no me lo dieron.

Ellas habían sido las que lograron hacerme entender que a la única mujer que en verdad le importaba era a mi hermana. También comprendí que si la perdía por simples caprichos carnales seria un tonto. Era la mujer que me acompañaba de pequeño, que velaba para que yo estuviera bien, y era una mujer a la que de alguna forma maltrataba con mis actos. Pero la decisión ya estaba tomada y no había vuelta atrás, mi prioridad era mi familia y ella dependía de mi matrimonio.

Eso no va a pasar, además yo tengo y tendré tiempo para compartirlo con ellos – Le deje aquello bien en claro con una sonrisa mientras que la llevaba a la cama para comenzar aquel juego del que tanto disfrutábamos. Nuestros cuerpos se acoplaron perfectamente y suspire en su boca al entrar por completo en su interior. La bese con pasión y una de mis manos se apodero de uno de sus pechos para tomarlo y apretarlo comenzando a jugar con el. Me encantaba sentir su piel cálida contra la mía, me encantaba saborear su lengua y pasarme horas disfrutando de ella. Sentí como su humedad empapaba mi polla facilitando así mis movimientos, sentí como su mano se aferraba mi cabello y de alguna forma me pedía mas. La mire a los ojos lleno de lujuria y aumente el ritmo, aquella noche iba a ser larga y agitada.


Acaricie sus pechos para luego bajar a su vientre y apretarlo suavemente contra mi para acortar cualquier distancia que pudiera haber entre nuestros cuerpos. Luego de eso mordí con suavidad su oreja y me salí de ella para girarla y subirme sobre su cuerpo acomodándome entre sus piernas. La mire a los ojos fijamente con media sonría y acomode sus muslos en mis caderas para bajar a besar su cuello de forma intensa, lo mordí y lo chupe dejando un camino con mis labios hasta sus pechos. Al llegar a ellos los tome con mis manos y los apreté para moder sus pezones suavemente y lamerlos pasando de uno a otro. Volví a su boca sediento de ella, lamí sus labios y con una mano me tome de la polla para volver a penetrarla de una sola embestida alojándome en lo mas profundo de su ser. Deje escapar un gemido contra su boca y empecé a embestirla duro y rápido escuchando los sucios ruidos de nuestros cuerpos empernarse. Escondí mi rostro en el hueco de su cuello sintiendo mi sangre hervir, mi falo se inflo y las venas se marcaron alrededor de este con fuerza indicándome que estaba cerca pero no me detuve, seguí y seguí.

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Helaena Targaryen el Mar Jul 26, 2016 5:45 pm

Miró sus ojos sintiendo en ellos el mismo deseo que había en los suyos. Nadie diría que Helaena y Aegon se parecían más allá del físico que todos los de su sangre tenían, pero lo cierto era que a los niveles más básicos, más instintivos y más privados eran dos gotas de agua, idénticas a simple vista y con la capacidad de fundirse y ser un todo con el mismo propósito y los mismo métodos. El cuerpo de la dulce princesa que en esos momentos de pasión nada tenía de dicho adjetivo se movía contra el de su hermano solo buscando el placer de ambos, mientras de sus labios entre besos escapan gemidos que demostraban lo que él era capaz de hacerle. La liberaba de un montón de cosas, soltaba ataduras que ella misma se ponía o la vida o su familia. La hacía sentir libre como ella pensaba que solo se podía ser cuando un jinete encuentra a su dragón, porque el poder da libertad. Libertad para pensar, para hablar, para actuar.

Gruñó molesta cuando él se apartó y la giró para en lugar de penetrarla inmediatamente, entretenerse con otros juegos en ese momento si bien le agradan le parecían un vil sucedáneo de lo que en esos instantes necesitaba. Su rostro era el de una niña caprichosa, con los labios fruncidos y los mofletes algo hinchados, molesta con su hermano mayor.

-Eres tan cruel- murmuró por sus besos mientras le abrazaba las caderas con firmeza, como una trampa que nunca lo soltaría y lo dejaría marcharse, colando una hábil mano entre ambos para acariciar su erección húmeda luego de aquellas penetraciones. Podría haberlos hecho girar por la cama y tomar ella el mando, como solía ocurrir, pero ese día quería dejarlo hacer a él, ver lo que hacía con ella mientras se retorcía por el placer que los mordiscos en sus pezones traían consigo. Cuando al fin puso fin a su anhelo sin previo aviso Helaena arqueó la espalda abriendo mucho los ojos mientras un sonido del más absoluto placer llenaba el silencio de la noche que ambos se empeñaban en violar, clavando las uñas de su mano libre en el hombro dónde descansaba. Abrazó su espalda, tan ancha que la cubría con completo, tan trabajada que podía perfilar cada músculo de ella. Sus piernas cambiaron de ubicación luego de unos minutos dónde lo dejó hacer a su gusto sin capacidad de queja alguna, una fue a apoyarse en su antebrazo a la altura del codo y la otra reposó la rodilla sobre su hombro. La profundidad que alcanzó entonces ante la nueva postura la hizo alcanzar el cielo y acariciarlo con los dedos mientras su cuerpo se tensaba unos minutos antes de liberarse entre temblores. Su cuerpo se oprimió alrededor de Aegon mientras las caderas de ellas no podían dejar de moverse contra él, alargando su propio orgasmo mientras buscaban el suyo.

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Aegon Targaryen el Miér Jul 27, 2016 12:12 am

Hacer el amor con mi mujer era algo que en verdad disfrutaba de una manera increíble, casi como si aquello fuera el éxtasis de los éxtasis. Ella me daba algo que las otras no sabían darme, era extraño, pero al mismo tiempo era gratificante. ¿Cómo era posible que una mujer generara tantas cosas en un hombre? Realmente no tenia idea que era lo que sucedía entre Hela y yo pero me encantaba. Era un amor distinto al resto, un amor inquebrantable y puro. Tal vez por el lazo de sangre que teníamos, tal vez porque nos conocíamos desde muy niños y no imaginábamos una vida sin el otro. Posiblemente nuestros tres hijos habían fortalecido nuestra relación, también seguramente los miles de momentos vividos. Felicidad, tristeza, dolor, lujuria, siempre habíamos estado el uno para el otro en cualquier circunstancia. ¿Cómo no enamorarse de esa forma de una persona con la que se paso tantas cosas? Resultaba imposible, no podía siquiera pensarme sin ella.

Y en la cama también nos complementábamos, uno igualaba al fuego del otro de manera que ninguno pudiera extinguirse. Con el tiempo mi hermana había aprendido a estar a la altura de complacerme de tal manera que superaba a todas. Aquella mujer que todos veían en el día a día era completamente diferente a la que yo podía ver entre las sabanas. Salvaje y lujuriosa, amante del sexo, ella me atendía de tal forma que no me dieran ganas de estar con otra. ¿Y por que hacerlo? ¿Por qué ir a otras camas a buscar lo que ya tenia en la mía? Le daba vueltas al asunto en mi cabeza y no podía comprenderlo. Tal vez la sensación de explorar cosas nuevas, la diversidad, sin embargo esa diversidad nunca había estado a la altura de mi hermana.

La cara que puso cuando me salí de su interior me causo mucha gracia, en algunas cosas era aun como una niña pequeña. Sin embargo esa actitud suya me encantaba, lograba hacerme entender que odiaba que me saliera de su interior. Una vez dentro no tenia derecho a detenerme, me obligaba a continuar hasta que ambos quedáramos complacidos y eso me fascinaba. Casi como si fuera una obsesionada por el sexo, una viciosa, Helaena me exprimía. Bese sus labios con suavidad al verla tan chinchuda, luego de eso seguí degustando sus pechos y gemí en ellos por culpa de sus dedos que buscaban jugar con mi falo.

Volvimos a ser uno y recibí mis marcas de guerra por parte de sus uñas, siempre terminaba peor herido que un combate. Gemí mirándola a los ojos y aloje su muslo en uno de mis brazos mientras abrazaba el otro y aumentaba la potencia de mis embestidas. Entonces su interior se estrecho aprisionándome en ella y sin mas mi lefa se empezó a vertir a chorros. Entre gemidos baje a su boca para besarla con pasión y la remate con duras embestidas para terminar completamente alojado en ella.

Cuando ambos terminamos me quede unos segundos en silencio sobre su cuerpo, mi respiración estaba agitada pero así y todo mi miembro latió en su interior. Me gire abrazándola y ahora invirtiendo los papeles -Dame mas -Le exigí tomándola por el trasero con fuerza de forma celosa y posesiva  me moví un poco metiéndosela y sacándosela queriendo motivarla para que me cabalgara como ella solía hacerlo. Mi esposa era la única que me hacia desea continuar una vez llegaba a mi orgasmo, casi como si fuera imposible saciarme por completo de ella

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Helaena Targaryen el Miér Jul 27, 2016 1:32 am

Cerró los ojos en el momento en el que placer creció tanto que la sobrepasó y la llevó lejos, como una ola que arrastra una hoja, la sumerge, la hunde y luego la hace salir a la superficie. Así era el placer con Aegon, incontrolable, superior a sus fuerzas y ante todo natural como el respirar. Sin el remordimiento que sentía junto a Aedan, ni la culpa, ni el miedo. Todo era puro y fácil, liviano con su esposo.

Respiró hondo una vez que las últimas embestidas de su hermano la dejaron en paz. Besó sus labios y luego el hombro arañado, sonriéndole con dulzura, casi con vergüenza y las mejillas enrojecidas, mirándolo a los ojos. En ese momento no quería estar en otro lugar, ni con otra persona. Quería que todo aquello fuese real, duradero. Con cada fibra de su ser ansiaba que nada saliese mal y posiblemente se cegase a sí misma para creer que así sería.

-No pararemos hasta que vuelva a sentir las patadas de un nuevo hijo tuyo en mi vientre... Pero sabes que cuando eso ocurra vas a tener que pasar un tiempo sin mi cuerpo- le recordó.- Así que será mejor que aprovechemos cada instante.

Cuando volvieron a girar en la cama rió con picardía, acomodándolo de un par de movimientos de cadera en su interior ante la nueva postura, mordisqueó sus labios y la firme línea de su mandíbula. Solo los dioses sabían lo mucho que deseaba a aquel hombre y lo imposible que le era negarse a sus deseos.

Su cuerpo empezó a moverse al principio guiado por sus firmes manos, endurecidas por las horas de entrenamiento, con cayos que evidenciaban las continuadas horas usando armas de distinto tipo. Amaba las manos de su hermano, eran fuertes, pero al mismo tiempo podían ser dulces y suaves como una pluma. Como la brisa.

Apoyó las manos en su pecho y su cuerpo botó con fuerza sobre él, intercalando este movimiendo con otro de restriegue de adelante a atrás, el sonido que provocaba esto era a su modo de verlo sublime y característico, igual que el olor a sudor y sexo que emanaba de ellos. Al principio, cuando perdió su virginidad era muy niña y aquellos detalles la desagradaban o desubicaban, hasta que su mente se hizo mujer como su cuerpo y comprendió lo sublimes que eran aquellos detalles. El poder de ser mujer, de tener vida. La suerte de conocer el placer con su esposo.


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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Dragon el Miér Jul 27, 2016 1:32 am

El miembro 'Helaena Targaryen' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Aegon Targaryen el Jue Jul 28, 2016 10:13 pm

El momento en el que llegábamos al orgasmo siempre resultaba ser mágico, casi como si un velo mistico nos envolviera y de alguna forma esa conexión que teníamos se viera potenciada por fuerzas que desconocíamos. Posiblemente fuera el amor, el llegar junto a tu pareja era muy distinto a hacerlo con cualquier otro. Vaya que se sentía, era una ola de placer que recorría tu cuerpo entero y te obligaba a apegarte más al otro y aprisionarlo para que no se fuera nunca. Particularmente ella se veía mucho más adorable luego de que lo hiciéramos, su sonrisa cambiaba, su rostro, su personalidad. Casi como si hiciera una regresión y volviéramos a nuestra primera vez cuando éramos tan jóvenes. En esas cosas ninguno de los dos cambiábamos, nunca habíamos dejado de desearnos y nunca nos habíamos dejado de amar. Y estaba seguro que aquello seguiría siendo asi por el resto de nuestras vidas, o por lo menos eso esperaba.

Sus palabras me hicieron reír, negué con la cabeza acariciando la punta de su nariz con la mía –No es necesario parar por nueves meses… Si somos cuidadosos podríamos reducir ese tiempo –El sexo en pleno embarazo no era muy bien visto ante los ojos de la sociedad. No entendía el motivo, estaba comprobado que no le sucedía nada a los niños dentro del vientre aunque existiera coito. Y la verdad, llegado el caso, no tenía idea como soportaría tanto tiempo sin sexo. Pero no me quedaría otra alternativa que soportar aquello sin chistar, después de todo un hijo era lo que quería.

Entonces con la facilidad con la que se manejaba me montón y me volvió a meter en su interior, para ella aquello era muy simple. Cuando pasas tanto tiempo compartiendo la cama con alguien era normal acostumbrarse a las dimensiones del cuerpo del otro. La mire a los ojos con amor pero también con lujuria, me encantaba que fuera así conmigo. No pude evitar gemir ante sus intensos movimientos, ella lograba dejarme sin aliento. Mis manos apretujaron su blanco trasero acompañando ese vaivén delicioso y mi boca busco sus pechos como si fueran un oasis en medio del decirte. Atrape uno de sus pezones con mis dientes y tire de forma suave para luego chuparlo y pasar al otro. Me encantaba la firmeza que tenían, la textura, Helaena me resultaba deliciosa por completo.

Luego de eso me senté obligándola a sentarse mas sobre mi falo y la abrase para seguir disfrutando de su cuerpo con mi boca. Llegado el momento tome sus piernas y las pase a mis lados para quedar completamente encastrados con ella sobre mi cuerpo. Me moví contra su cuerpo y con mis manos la tome del culo para movilizarla de igual manera mientras mi  labios recorrían su garganta dejando besos y lamidas hasta llegar a los suyos. Una de mis manos viajo a su nuca y la sujeto con esta apegándola aun mas a mi mientras mis pectorales se apretujaban con sus senos. La mire a los ojos lleno de lujuria y enrede nuestras lenguas gimiéndole en el beso sintiendo que no me quedaba nada. Entonces una nueva ola de calor embriago mi cuerpo y mi miembro se inflo para volver a lanzar mi semilla calida en su interior inundándola por dentro.

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Helaena Targaryen el Jue Jul 28, 2016 10:53 pm

-No dije nada de nueve meses... no soy tan masoquista- murmuró, a fin de cuentas, ni embarazada de los gemelos habían dejado de tener sexo hasta que su enorme vientre y las molestias de este se lo impidieron. Quizás los últimos dos, tres meses a lo sumo. Pero sumando el mes tras el parto si todo iba bien, era mucho tiempo, sobretodo para un hombre como Aegon, en un momento como aquel dónde había dado su palabra de serla fiel. Una gran prueba en un momento muy “oportuno”.

No era muy propio que un matrimonio tuviera sexo con un bebé en camino, menos un matrimonio acordado, pero ella estaba demasiado acostumbrada al apetito sexual de Aegon y no le suponía un problema, si quiera raro, aunque supiera que para muchos lo sería de contarlo. Las primeras veces se acostaba con él para darle hijos y por contentar a su hermano, pero pronto fue por el placer que la hacía sentir. Tampoco era común que luego de tener varios hijos, la mayoría varones, se siguieran buscando de aquella forma. O que su esposo no hubiese puesto impedimento alguno a que ella se tomase unos años de descanso hasta un posible nuevo embarazo... Pero esos años le habían sentado bien a pesar de ser una excusa. Su cuerpo había recuperado la salud que los partos y su frágil constitución le quitaban, su peso estaba mejor que nunca, pues en los últimos años había terminado la pubertad y había adquirido finalmente su cuerpo de mujer. Lo cierto era que quizás por su juventud al tenerlos, la genética -pues su madre mantenía una figura envidiable- o todo un poco, la princesa luego de sus tres hijos gozaba de una figura casi mejor que la chiquilla que fue al septo a unir su vida con la de su hermano hacía siete años.

Habían ocurrido muchas cosas en esos años y ella había cambiado mucho, aunque fuesen cambios que no pudieran apreciarse si no se la conocía bien o si simplemente no era Aegon quién estaba a su lado, pues era con él con quién había explorado facetas de sí misma que de recordarlas la hacía ruborizar. Era curioso cómo podía ser tan distinta y al mismo tiempo tan parecida a la que fue la noche que su hermano y esposo la tomó por primera vez. O más aún, a la primera noche que disfrutó de aquellos encuentros.

Sus pezones se endurecían con la misma facilidad, sus jadeos sonaban igual, los gemidos salían tan sinceros como antes y su cuerpo se movía sobre el de él con las mismas ganas.

Lo abrazó cuando él se sentó bajo ella y enredaron sus cuerpos una vez más, hasta olvidar dónde empezaba el uno y dónde terminaba el otro, moviéndose contra él mientras sus pechos quedaban aplastados por sus pectorales y los latidos del corazón de su esposo parecían los propios, del mismo modo que su aliento era el suyo, ardiendo piel con piel. Lo miró a los ojos de forma ansiosa e impaciente, sintiendo que no podía aguantar aquello más, pues cada mínimo roce la sobrepasaba y la estimulaba hasta que su mente era incapaz de centrarse en un solo detalle y solo se dejaba llevar como una hoja en la corriente, jugando con su lengua sin apartar la vista de sus ojos todo su cuerpo tembló de pies a cabeza mientras se aferraba a su cuerpo, hasta que ambos se detuvieron, exhaustos.

-No puedo más- susurró, viendo como el dormitorio parecía más iluminado, anunciando el inminente amanecer.- Deberíamos dormir algo antes de que los niños se despierten... Dioses, no sé qué haces conmigo- murmuró aún agitada dejándose caer a su lado.


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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Dragon el Jue Jul 28, 2016 10:53 pm

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Aegon Targaryen el Vie Jul 29, 2016 12:25 am

A veces creía que era imposible de saciarse de Helaena, pero entonces llegaba el momento en el que ambos nos rendíamos exhaustos después de hacer el amor y no me quedaban fuerzas para más. Ese era el momento donde mi apetito sexual cesaba y donde ella se podía dar el lujo de descansar. Ciertamente nuestro sexo era intenso, casi como un entrenamiento mas, ella me esforzaba al máximo. Era una mujer que con la mirada te obligaba a dar lo mejor de ti mismo y si no simplemente ella se encargaba de drenarte hasta que no pudieras continuar.

¿Quién hubiera dicho que ese pequeña jovencita de catorce años terminaría siendo así? Cuando nos comunicaron que nos casaríamos lo primero que hice fue pensar en la inocencia de mi hermana, en lo pura y sosa que era. No me llevaba mal con ella, pero tampoco era exactamente la mujer mas divertida e intrépida de todo Poniente. No, Hela desde muy pequeña se había mostrado responsable y correcta, bondadosa e inocente, todo lo que yo no era exceptuando lo primero tal vez. Pero la palabra del rey era irrevocable, tampoco me intereso protestar. Después de todo era un príncipe Targaryen, mi destino siempre seria decidido por los demás. Aunque claro esta sabia que al ser mayor las cosas cambiarían y podría marcar yo mismo mi propio rumbo. Sin embargo en medio de todo eso Helaena me sorprendió con su cambio de personalidad, o tal vez no cambio nunca y siempre fue así en privado.

El escucharla terminar era un regocijo, sus gemidos suaves en mi boca, su cuerpo irradiando calor contra el mio. Nuestras entrepiernas empapadas por los jugos del uno y del otro, el ritmo irregular pero conocido de nuestros corazones, la leve capa de sudor que impregnaba nuestros cuerpos. Todo era repetitivo y monótono, sin embargo estos factores no lo hacían menos disfrutable o aburrido. Justamente, tal vez, aquellos eran algunos de los tantos motivos por lo que anhelaba hacerlo con ella.

Floja –Respondí en su boca al escuchar que se rendía, lo cierto era que yo tampoco podía continuar mucho mas. Cuando me saco de su interior y cayo a mi lado sonreí, me agradaba verla tan desmoronada luego de pasar por mis manos. Con cuidado la cubrí con una fina sabana, no hacia frio aunque tampoco era bueno para su cuerpo que la transpiración se enfriara. Me recosté a su lado estirándome un poco tan cansado como ella y sin mas deje caer mi cabeza en la almohada. La atraje a mi para abrazarla y brindarle mi pecho, mientras que con la otra mano acariciaba su cabello platinado como si fuera una niña. Jugué con sus mechones peinándola en silencio, simplemente apreciándola dormir. Entonces mis parpados comenzaron a caer poco a poco hasta que se cerraron haciéndome caer en un profundo sueño.

No tenía idea como iría todo de allí en adelante, no sabía si nuestro matrimonio tenia algún posible arreglo. Tampoco sabía que nos depararía el destino tras los sucesos que se avecinaban, la muerte de padre, las domas de dragones, etc. El futuro era incierto y tomaba caminos intrincados, solo deseaba poder sobrellevar todo eso junto a mi familia. Helaena y mis niños eran todo en mi vida, solo los deseaba a ellos para ser feliz, y si algo los ponía en riesgo o me alejaba de ellos reduciría todo a cenizas hasta que las cosas volvieran a la normalidad.

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Helaena Targaryen el Vie Jul 29, 2016 12:36 am



Se acurrucó contra él, respirando hondo su aroma a hombre y sexo, sonriendo negó y le mordió la barbilla de forma juguetona. Volvía a ser la niña de siempre.

-No soy vaga. Pero domar a un dragón tan inquieto y fiero... roba energías a cualquiera- murmuró suavemente en su oído, mordiéndolo de forma leve antes de darse la vuelta y pegar la espalda a su cuerpo, viendo como Aegon la tapaba y cuidaba de ella, acariciándole el cabello como a él tanto le gustaba hacer.

Hubo un momento, cuando los comprometieron, dónde ella pensó que ese matrimonio estaba abocado al fracaso, pues sentía que ella era lo último que su hermano mayor podría querer en una esposa. Sin embargo, los años habían demostrado lo contrario. En ese momento pensó que posiblemente, aquello solo era una prueba más de las tantas que una pareja pasa en su vida en común y sintió que eran capaces de superarla. Debían serlo por sus hijos y por ellos mismos, pues se necesitaban el uno al otro.

No tardó en caer dormida con una sonrisa en el rostro, cómoda y reconfortada en sueños por los brazos de su hermano y con la mente en calma luego de todo lo ocurrido esos días. Posiblemente llevaba muchos días sin dormir tan bien... Pero eso no sería así. El motivo de aquello podría haber sido que dejar de lados sus problemas abrió su mente a algo más allá, que sus miedos se materializaban en su psique durante el sueño o el mero azar, pero en mitad del plácido sueño su cuerpo se tensó tanto que de estar despierta hubiese sentido el dolor. Sus manos se volvieron garras y quedó paralizada en la cama de una forma angustiosa, aunque seguía dormida y en su sueño esa angustia era mil veces mayor, mientras todo ocurría frente “a sus ojos”, sin ser capaz de hacer nada. Si quiera su cuerpo físico era capaz de actuar, de gritar, de salir del sueño.

Sus uñas terminaron clavándose en sus propias manos y la sangre brotaba de la quemadura, pero si quiera ese dolor bastaba para arrancarla del sueño y hacerla despertar, como si esa oscuridad que se cernía sobre ella la hubiese atrapado para siempre. Sus dientes chirriaron cuando los apretó mientras al mismo tiempo sus cuerdas vocales parecieran empezar a gritar.


Última edición por Helaena Targaryen el Sáb Jul 30, 2016 4:05 pm, editado 3 veces

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Dragon el Vie Jul 29, 2016 12:36 am

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Wyvern el Vie Jul 29, 2016 10:38 pm

Jamás la Fortaleza Roja había parecido tan grande a Helaena. La poderosa fortificación, normalmente imponente, se alzaba ahora como los rojos acantilados de la costa de Essos. Desde la cima del Torreón de Maegor, los violáceos ojos de la princesa contemplaban los Siete Reinos en toda su extensión. Su vista podía volar de los helados páramos de Último Hogar a las ardientes dunas del desierto de Dorne, de las Islas del Hierro, asoladas por las tormentas, a las cimas nevadas de las Montañas de la Luna en el Valle de Arryn. La visión habría maravillado a cualquier ser humano con la indómita belleza de las tierras que los dragones sobrevolaban, pero para Helaena, no había más que un mudo terror en el aire.

Sus ojos fueron atraídos hacia el Norte, hacia las tierras donde el invierno jamás acababa. Contempló con pavor una avalancha de piedras y nieve abalanzándose sobre el ancestral Muro, y unas pequeñas e impotentes figuras intentando detenerla, erguidas sobre la cima de la titánica pared de hielo. Con un crujido que pareció sacudir las entrañas del mundo, las piedras vencieron al hielo, desparramándose por las tierras de los lobos, de los leones, de las águilas y de los ríos, aplastando todo a su paso en una desenfrenada carrera.

Mientras la tierra se resquebrajaba como la piel que se abría ante el filo de una espada, las aguas que envolvían los reinos como un manto azul hervían, al tiempo que infinidad de tentáculos de bronce sacudían las costas, arrastrando al océano fortalezas y hombres por igual. Aquella devastación no tenía tener fin, pero lo peor vino cuando Helaena ya pensaba que no podría contemplar más horrores. Como un pajarillo ante los ojos de una serpiente, la mirada de Helaena se dirigió hacia el este, más allá del Mar Angosto, hacia las tierras de Essos. Nubes negras cubrían el cielo, avanzando contra el viento, mientras una oscuridad más negra que el gaznate de un dragón salvaje devoraba la tierra. Serpientes, bestias aladas y abominaciones sin nombre la precedían, devorando a los insensatos que trataban, inútilmente, de huir.

La desesperación se apoderó del alma de la princesa, al ver la avalancha por un lado y la sombra por el otro acercarse inexorablemente a la roca escarlata de la fortaleza. Cayó de rodillas, sintiendo fuego en sus entrañas, mientras el propio aire parecía convulsionarse con el calor. De pronto, una columna de fuego surgió de la ciudad, emergiendo de las mismísimas piedras, como una muralla de llamas que mantenía a raya el frío y la sombra. Helaena podía notar cómo la sangre le hervía dentro de las venas, cómo el sudor se evaporaba de su piel sin tener tiempo de humedecerla. Lo último que vio, entre el dolor y el fuego, fue la oscuridad del este abrirse por un momento, mostrando dos gargantuescos ojos, negros como el ónice, que se clavaron en los suyos como los de un león en su presa.

Angustia. Desesperación. Dolor. Muerte.

Era lo único que quedaba.

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Aegon Targaryen el Miér Ago 03, 2016 2:30 am

Rodee los ojos al escuchar sus palabras, aquella forma de llamarme generaba sentimientos encontrados en mi interior. Por un lado me agradaba que me considerara un dragón, eran seres increíbles y a la vez fue el apodo del conquistador. Por otro lado lograba avergonzarme un poco que lo hiciera, y mas si era frente a otras personas. Me costaba oponerme a los caprichos de Helaena, me era difícil sin embargo a veces tenia la necesidad de hacerlo. Ella sabia que siempre le daba todo lo que deseaba, pero en algunas cosas no la podía consentir y ella sabia que una vez en esta postura no podría hacerme cambiar de opinión. Mi mano se perdió en su cabello, juguetee con el acariciándolo y peinándolo suavemente como solía hacer con regularidad, era algo que me relajaba. Casi como si aquel acto me ayudara a entender que ella estaba conmigo y que podía protegerla de cualquier cosa. Aquel sentimiento me llenaba enormemente, el saber que cumplía con mi deber de esposo, hermano y padre.

Mi cuerpo se apego al de ella acoplándose perfectamente, mi pecho toco sus omoplatos y mi brazo la envolvió por el vientre . Los parpados comenzaron a pesarme y con el paso de los segundos se dejaron caer. Solo con sentir el cuerpo de mi hermana junto al mío, solo con sentir su aroma, solo con eso me bastaba. No necesitaba de mucho para poder conciliar el sueño, en parte muy en el fondo también era como un niño pequeño. Me deje caer en las profundidades de mi mente, tierras que solo yo conocía y hasta a mi mismo me costaba comprender. Muchas de mis reacciones y muchas de mis ideas salían de forma tan natural que hasta me resultaban desconocidas, como si fueran ajenas a mi, como si hubiera algo viviendo en mi interior que tomara el control de vez en vez.

No tenia ninguna imagen en particular en mi cabeza, o tal vez si y no podía recordarla. Posiblemente el abrupto despertar me hizo olvidar fuera lo que fuera que estaba soñando. El grito ahogado de mi esposa abrieron mis parpados de par en par haciendo que me sentara en la cama casi de un salto. La busque con los ojos rápidamente y la encontré como la había dejado, a mi lado, solo estábamos nosotros dos -Hela – la llame dándome cuenta que estaba siendo victima de una pesadilla. Aquello no era normal en ella, pocas veces la había visto pasar por aquello sin embargo tampoco me preocupaba demasiado. No porque sabia que no pasaba de ser un mal sueño, algo entendible, nada grave.

Pase mi mano por su frente acariciándola -Despierta Helaena… Solo es un sueño -Le pedí acariciando su brazo desnudo con mi otra mano intentando sacarla de aquel trance que tan mal le hacia.

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Re: Familia primero || Helaena +18

Mensaje por Aegon Targaryen el Sáb Sep 03, 2016 7:00 am

Hela mejor que nadie sabia de los fantasmas que atormentaban mi cabeza, ella sabia por lo que pasaba día a día. Podía ver detrás de la dura mascara que ponía en mi rostro el dia a dia, podía comprenderme a la perfección y no necesitaba expresárselo para que supiera cuando estaba mal. Aquella isla era nuestro espacio personal, nuestro lugar en el mundo en el que nadie venia a molestarnos con ninguna cuestión. Donde podíamos hacer el amor o simplemente quedarnos juntos hablando de la vida y restarle importancia a todo lo demás. Y era en ese lugar también donde me gustaba pasar tiempo solo cuando necesitaba un respiro, un lugar solitario y paradisiaco. Al escuchar aquella pregunta de Helaena suspire con media sonrisa y negué con la cabeza –Me sería imposible hacerlo Hela… Esto es nuestro, no me imagino en esta isla con otra mujer que no seas tu –Trate de ser lo más sincero posible, aunque también entendía las preocupaciones de mi hermana. Aquello seria un golpe bajo, ensuciar nuestro santuario con otras personas. Yo era un tipo que no se merecía tenerla como esposa, un tipo que se equivocaba día a día, sin embargo tenia algunas cosas muy bien en claras y aquel lugar era una de ellas.

Me cuesta aceptar algunos consejos –Me sincere con media sonrisa sin desconectar nuestras miradas. El que me conocía sabia que era un tipo terco y arrogante, que me costaba seguir los consejos de personas a las que veía inferiores a mi. Posiblemente los únicos que tuvieran posibilidades de hacerme entender algo eran Hela, mi madre y Aedan. Comenzamos a regalarnos palabras de amor, mas que palabras parecían promesas, promesas que nos hacíamos el uno al otro nuevamente como aquella vez en el septo. Yo no era muy devoto de los dioses, algunos pensarían mal de mi por esto pero era la verdad, pensaba que el hombre era responsable de lo que le pasaba al hombre. Por esa razón me valía mas las palabras de Hela en aquella isla deshabitada que las que habíamos dado aquella vez ante los “dioses”. Claro que aquella vez ambos habíamos sido sinceros el uno con el otro, pero aquello era público, todos nos estaban viendo y se perdía la esencia de nuestro amor. Allí las cosas eran diferentes, allí todo era sincero y no había necesidad de mentir por estas presionados por una obligación familiar.

Eres todo eso y mucho mas… eres mi todo, mi vida misma se basa en ti –Declare besando sus labios de manera entrecortada soltando palabras tras palabra. Nuestras lenguas se fundieron y se volvieron una al igual que nuestros cuerpos. Me adentre en ella lo mas profundo que pude sintiendo como su calor interior me quemaba por completo. Sus uñas, sus dientes, me atacaron al igual que sus movimientos pélvicos. Era podría parecer una muchacha pura e inocente ante los ojos de todos, sin embargo en la cama dejaba salir eso que guardaba dia a dia y era tan poderoso que por momentos me dejaba sin alientos. Mis caderas se movieron contra las suyas mientras me dirijia a su cuello y lo degustaba con pasión saboreando el gusto de su piel con cada lamida y mordida. Luego de eso gemí muy excitado en su oreja y me incorpore para tomarla de una pierna y voltearla colocándola en cuatro patas de forma autoritaria. En el sexo era donde ambos dejábamos salir nuestros deseos mas profundos y nos tomabamos el uno al otro como queríamos. La tome por las caderas con fuerza y volvi a penetrarla de un solo movimiento clavándome completamente en su interior.

Deje salir un gemido ahogado, el verla en aquella posición me calentaba demasiado como para no descontrolarme. Una de mis manos fue a uno de sus hombros y empece a tirar de el con cada estocada que le daba, podía sentir mi falo abrirle las paredes vaginales de lado a lado mientras que mi otra mano se mantenía en su cintura marcando un ritmo duro e intenso. El sonido de nuestros cuerpo empezó a retumbar dentro de aquella cueva y cada vez se empezó a hacer mas fuerte.

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Re: Familia primero || Helaena +18

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