Ambientación
Staff
Interés
Créditos

Ambientación
Nos encontramos en el año 129, en el apogeo del poder de la casa Targaryen. Los Targaryen son numerosos al igual que sus dragones lo cual ha provocado que su hegemonía no tenga discusión por parte de las casas inferiores, no obstante, ese mismo poder puede hacer que la casa reinante se devore a si misma, o eso es lo que los rumores dicen. Las demás casas luchan por conseguir el favor de la casa real, algunas con mayor éxito que otras. Sin duda la casa que más ha logrado trepar ha sido la casa Hightower quien ha hundido sus colmillos fuertemente en la corte del rey y no parece dispuesta a aflojar, algo que molesta bastante a los Velaryon, la otra rama de la familia real, los cuales también arañan por tratar de llegar a la cima después de que el trono les fuera arrebatado en el concilio del año 101. Estas luchas se han intensificado recientemente ya que el rey Viserys está enfermo y cada vez más débil, se dice que no vivirá mucho más lo cual ha creado un ambiente tenso en los seis reinos que conforman el trono de hierro. El gran temor es que la unificación realizada por Aegon el conquistador sea destejida por sus descendientes y que Poniente arda. Dorne permanece independiente e inconquistable, hazaña de la que todos los dornienses se sienten orgullosos, especialmente los Uller los cuales derribaron a Meraxes tiempo atrás.

Reinos
Próximamente...
administración
dragon
Dragon
MP

Novedades
♦23/06♦ Inauguración del Foro
♦27/06♦ Primera trama global
Normas Gráficas
♦Se deben usar PBs de carne y hueso, nunca dibujos.
♦Avatar de 280x350px.
♦Firma Máxima de 500x250px.

Tramas
1° trama: Torneo en Desembarco

Link:
Lugar: Desembarco del rey
Fecha: 10 del mes I
Se Busca
Créditos
El diseño de los gráficos del foro Hermit the Frog, la edición y creación de codes pertenece a Balerion y en ambos casos este material es único y exclusivo de The Dance Of Dragons. El tablón está elaborado gracias a un foro de recursos y modificado igualmente para este foro.
Últimos temas
» fgffgff
Jue Oct 20, 2016 11:55 pm por probando

» Familia primero || Helaena +18
Sáb Sep 03, 2016 7:00 am por Aegon Targaryen

» Throne´s War - Rol Juego de Tronos - {Af. Élite}
Jue Ago 25, 2016 8:55 pm por Invitado

» Qoren Nymeros Martell se coge vacaciones
Vie Ago 19, 2016 2:23 pm por Aliandre Martell

» Pescando [Linys Daer]
Jue Ago 18, 2016 9:06 am por Torrhen Manderly

» La rockola del bardo.
Miér Ago 17, 2016 5:53 pm por William Stoneheart

» Make It Up As I Go - foro activo de famosos - Más de 3 años - Af. Élite
Miér Ago 17, 2016 3:17 pm por Invitado

» Dios bendiga a Estados Unidos, una nación renacida. —Elite
Miér Ago 17, 2016 5:54 am por Invitado

» Una verde tragedia en un mar de negros [Libre]
Miér Ago 17, 2016 12:30 am por Aegon III Targaryen

Estación



otoño
Primer Mes
Año 129
Habitantes
Más Allá del Muro
0
El Norte
2
Tierra de los Ríos
1
Occidente
5
El Valle
3
Islas del Hierro
3
Tierras de la Corona
14
El Dominio
4
Tierras de la Tormenta
1
Dorne
5
Ciudades Libres
1
Bahía de los Esclavos
1
Essos
0
Af. Élite
13/40

Af. Hermanas
4/8


Not fun at all {Aelyx Velaryon}

Ir abajo

Not fun at all {Aelyx Velaryon}

Mensaje por Rhuju el Miér Jun 29, 2016 8:04 pm

En los aposentos de Aelyx podía escapar del júbilo que se extendía por todas las estancias de la Fortaleza Roja. Si bien Marcaderiva le había parecido extraña y algo molesta en el momento en el que llegó a ella, Desembarco había pasado a ser la primera en la lista de las ciudades más molestas o ruidosas. Quizás fuera por el hecho de que se encontraban en plena celebración, asistiendo allí por el aniversario del que había entendido como el soberano de todos los reinos de Poniente o quizás se debía a que se encontraban en la ciudad más importante de aquel continente (o eso había creído entender), el caso era que no podía evitar encontrar desagradable el exceso de vida que encontraba a su alrededor. Desagradable y un poco excitante al mismo tiempo, aunque eso último prefería no mostrarlo.

Tomó la espada de su ‘señor’, apartando esta del lecho en el que se encontraba y la desenvainó. Si se encontraba deseando que terminara ya aquel dichoso torneo del día del nombre era porque la mentira que mantenía con Aelyx había comenzado a traer efectos secundarios. Desde que había llegado a Poniente que había mantenido aquella tapadera sin problema pero, en Desembarco y con motivo de la reunión de personas de todo el continente, las preguntas se hacían con más frecuencia de lo habitual y con menos discreción. Mientras que en Marcaderiva se habían interesado más por su dueño, en Desembarco la gente también parecía muy interesada en conocer sobre él, sobre la ciudad de Lys y sobre cómo terminó en la compañía dorada a lo que tenía que responder con cuidado y no decir nada que delatara la mentira. No podía contar nada acerca de convertirse en esclavo ni tampoco de haber sido acogido e instruido por un mago de sangre, aunque eso último resultaba más obvio pues ya sabía que incluso en algunas de las tierras de Essos la magia que dominaba no se encontraba tan bien vista. Tampoco podía contar mucho acerca de la compañía dorada ni de cómo trabajaba con ellos puesto a que, aunque viajara con ellos, nunca fue un miembro sino el esclavo de uno de ellos, no sabía manejar demasiado bien un arma como la espada aunque pretendiera que lo hacía y no podía comentar mucho acerca de su supuesta admiración por el Velaryon pues tampoco la sentía. Aunque fuera su dueño, había acabado percibiendo al chico como su igual y a cogerle estima (otro dato que nunca admitiría) hasta el punto de considerarlo su amigo, más nunca habría hecho algo como “abandonar la compañía dorada para ser instruido por él” como se suponía que había hecho. Tampoco nunca le había considerado su dueño aunque lo fuera. No había obedecido ninguna orden que no quisiera cumplir ni había trabajado como su sirviente, no hasta que había llegado a Poniente y se vio obligado a portarse como una persona dulce y agradable que acompañaba y ayudaba al joven en todo lo que podía.

Esquivar las preguntas y resultar discreto ya era molesto sin tener en cuenta otras tareas que debía de realizar. Tareas como preparar la armadura del Velaryon para que estuviera lista para el combate, ya que nadie podía saber o enterarse de que no realizaba sus tareas como escudero y que el propio ser tenía que preparar su equipamiento como solía hacer. Revisó el filo de la espada para encontrar cualquier marca que indicara su estado y resopló algo molesto, pensando en las maldiciones que podría decirle al chico cuando encontraran un momento en soledad y apartado de todas aquellas personas. Aquel era, sin duda, otro de los inconvenientes de estar allí. Siendo un miembro de una familia noble, Aelyx debía de hablar con todas aquellas aburridas personas y asistir a aquellos eventos en los que Rhuju no quería participar pero se veía obligado por tener que acompañar a su ‘señor’. Tener que fingir ser otra persona durante tanto tiempo y no tener un momento para poder mostrarse como era ante alguien empezaba a pasarle huella, comenzando por el hecho de que ese mismo día casi faltó al respeto a un noble importante cuando chocó con este, siendo capaz de rectificarse en el último momento.

Apoyó la espada en sus rodillas después de dejar caer su peso sobre la cama de su amo y comenzó a pulir la espada, siendo torpe en cada trazo de su mano pues no estaba del todo acostumbrado a ello. Había realizado aquellas tareas algunas veces, pero muy pocas. No era el campo en el que le podía resultar útil al señor ni aquello para lo que había sido instruido. Lo suyo eran las sombras, no el acero. Aunque no podía considerarlo como un insulto, tener que trabajar como un sirviente más le resultaba algo molesto y ofensivo y se lo haría saber al Valeryon. Sonrió ligeramente al pensar en cómo podría insultar al no tan noble en cuanto tuviera la oportunidad de hacerlo.
avatar
Rhuju
Escudero
Escudero

Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 28/06/2016
Localización : Tierras de la Corona

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Not fun at all {Aelyx Velaryon}

Mensaje por Aelyx Velaryon el Miér Jun 29, 2016 8:49 pm

Era la enésima vez que le paraban en un pasillo para hablar con él, siempre de las mismas sandeces y con gente que claramente pretendía acercarse a él por su apellido, porque aunque fuese un Velaryon de la rama secundaria de la familia, seguía teniendo importancia por ser "familia" de Rhaenyra y de sus hijos con Laenor. La verdad es que estaba haciendo mella en su carácter, pues las cosas de corte, si ya se le antojaban ruines y poco interesantes, en ese preciso instante podía lograr que se encendiese su ira y acabase con todos. No pedía tanto, solo un poco de tranquilidad para relajarse antes del torneo y de todas las celebraciones que vendrían con el mismo, a fin de cuentas se suponía que era un invitado en aquella fortaleza y por tanto, lo principal para el servicio era asegurarse de que el caballero estaba disfrutando de la estancia y no era molestado. Tampoco quería decirle a su primo que prefería marcharse a una casucha de la ciudad, no lo entendería y podría considerarlo un insulto, cosa que no era así, le estimaba lo suficiente como para joderse un poco más de tiempo.

Su otro problema en aquella fortaleza era Rhuju... el lysseno había tenido que ceder en demasiadas cosas cuando ambos partieron de las ciudades libres, acostumbrarse a las costumbres de Poniente resultaba un reto mayor que aprender a llevar las cosas en la Compañía Dorada o a tratar con Aelyx cuando estaba algo ebrio. Lo peor es que el "escudero" no se callaba ni una, sabía perfectamente que pensaba porque  no solo se lo comentaba sino que hasta le insultaba para reafirmar su postura. Aelyx evidentemente se reía de aquello y no le daba importancia, pero no le convenía que el joven lysseno estuviese de morros toda la vida, era su amigo más allá de lo que otros pensasen, y le tenía en bastante estima siendo que era su mayor confidente en tierras inhóspitas. La verdad es que estaba deseando llegar a sus aposentos para pasar un poco de tiempo con este, y a aparte porque estaba la armadura y la espada que debían ser preparadas para el torneo y el joven Rhuju no era precisamente bueno con aquello, jamás lo había hecho con asiduidad, Aelyx se encargaba de ello la mayor parte del tiempo y a él le daba otras tareas o le dejaba estar a su aire. Era otro de los problemas que tenía con el chico, pese a que lo hubiera comprado como un esclavo, hacía mucho que no lo era, pese a los deseos egoístas de Aelyx de querer tenerlo a su lado por el cariño que había crecido en tres largos años de sus vidas. Quizá por eso le permitía tantas cosas y hasta no se molestaba si le golpeaba, habiendo tomado aquello como su día a día con este.

Despidió al sirviente con cara de pocos amigos, advirtiendo que no quería a nadie cerca de sus aposentos, que iba a dormir y si era molestado se encargaría de que el responsable o los responsables acabasen en el buche de algún dragón, preferiblemente la dragona de Rhaenyra o de la misma Rhaenys. Y al ser familia del Velaryon era mejor creer aquella mentira que jugársela a enfadar a un caballero con bastante mala leche cuando se lo proponía. El sirviente se fue raudo y con este el resto de sirvientes, logrando que el Velaryon, por fin, respirase tranquilo y calmado, hasta que recordó que su cuarto estaba cerca y el chico iba manifestar su enfado casi a viva voz. Le restó importancia y caminó, encontrando la puerta a escasos dos metros y deteniéndose con la mano en el pomo, respirando profundamente y abriendo esta para pasar, cerrando y procurando que la puerta quedase atrancada con una silla, por si a alguien, aunque no era lo habitual, se le ocurría entrar sin pedir permiso o avisar.

Lo encontró en la cama, con la espada y la piedra de molar, sonriendo y caminando tras sacarse el jubón, algo sudado, que traía puesto, rascándose el pecho y tomando asiento justo a su lado. Apenas le miró, tomando la espada y la piedra, para comenzar el trabajo de sacarle filo, con cuidado, como si se tratase de una mujer... o de un hombre, puesto que para el Velaryon no había demasiada diferencia. Pasó así unos minutos, dejando que el silencio se apoderase de toda la estancia y cuando hubo dado tres pasadas a cada lado, ladeó el rostro para mirarle. -Lo sé, odias esto y a mi por hacerte partícipe... pero prometo compensarte cuando lleguemos a Macaderiva, te doy mi palabra- y eso siempre había significado mucho para el caballero, era de cumplir sus juramentos pasase lo que pasase. -Estaremos solos, he logrado que los sirvientes se marchen de la zona aludiendo a que iba a dormir y necesitaba máxima tranquilidad, así que puedes dejar de fingir y ponerme a caer de un burro, sé que lo estarás deseando- le dijo, sonriendo a la par que deslizaba la piedra de molar por el filo.
avatar
Aelyx Velaryon
Caballero

Caballero

Mensajes : 90
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Not fun at all {Aelyx Velaryon}

Mensaje por Rhuju el Miér Jun 29, 2016 10:14 pm

Estuvo dispuesto a comunicar su disgusto a viva voz pero se contuvo por la misma razón por la que fingía que le agradaba la presencia de todos aquellos nombres de Poniente. Incluso si estaba en los aposentos que le habían proporcionado a su amo para que descansara durante el tiempo que requiriese la visita por el torneo, no era seguro hablar ni comportarse con él de la manera en la que habituaba a hacerlo. Se encontró a si mismo mordiéndose la lengua mientras fingía que afilaba la espada, pasando la piedra por encima, observando por el rabillo del ojo cómo el joven noble atrancaba la puerta para que nadie les interrumpiera.

En cierta medida le alegro que lo hiciera porque eso significaba que podría parar de usar aquel material de la manera precaria en la que lo hacía, de hecho, paró en el momento en el que pudo ver que cogía la silla. Con cierta satisfacción, observando aún al joven con cierta expectación, dejó que le quitara de las manos lo que poseía y se relajó un poco en su pose, escuchando su anuncio sin prestar atención en ningún momento al hecho de que se hubiera quitado la prenda que cubría la parte superior de su cuerpo. Respiró aliviado al ser notificado de que podía dejar de comportarse de aquella manera y se acomodó mejor en su pose, pasando una pierna por encima de la otra y apoyando sus manos en el lecho para acomodar su peso en aquella pose tan poco refinada.

No tiene gracia alguna si te dejas—protestó enarcando las cejas, haciéndole saber que no le hablaría como momentos antes había planificado hacer. En partes se sintió cohibido por el hecho de que hubiera pensado en él lo suficiente como para pedirle a todos que se alejaran de la habitación y por otra parte también se sintió estúpido por haber sido predicho de aquella manera, perdiendo las ganas de hacerlo solo para mostrarle que no era tan predecible como había parecido. Era común que después de aquel tiempo el joven le conociera pero aun así se lo tomó como una derrota en cierta medida, quizás por el hecho de que él no había podido predecir que el chico se preocuparía por él ese día—. Probablemente todos esos pomposos y molestos nobles te han torturado más de lo que yo podría, me daré por complacido de ser el caso—se incorporó tras haber dicho esto, dejando al joven solo en la cama—. Ni en mis sueños más bizarros habría pensado que diría lo que voy a decir pero… deseo volver a Marcaderiva. Este lugar… es, desde lejos, muchísimo más molesto. Y ruidoso.

Se acercó a la ventana de la habitación para observar la ciudad en la que se encontraban, la cual se podía ver perfectamente desde la Fortaleza Roja. Desde aquel lugar, la ciudad incluso parecía hermosa y limpia, algo que cambiaba completamente de perspectiva en el momento en el que te encontrabas merodeando por las calles. Aunque, bajo su punto de vista, lo más precioso de aquellas vistas era el azul del mar cercano a las murallas de la ciudad, un azul que le evocaba a su tierra natal y a las Ciudades Libres que añoraba desde el momento en el que había puesto un pie en aquellas tierras extrañas.
avatar
Rhuju
Escudero
Escudero

Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 28/06/2016
Localización : Tierras de la Corona

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Not fun at all {Aelyx Velaryon}

Mensaje por Aelyx Velaryon el Miér Jun 29, 2016 10:57 pm

La postura del contrario le alegró, eso significaba que estaba más relajado, dispuesto a tomarse las horas en que estuviesen solos en esa habitación, manteniendo la piedra bien sujeta para seguir con lo que estaba haciendo, tampoco se iba a permitir el lujo de quedarse mirando al chico mucho tiempo, o le daría material de sobra para las burlas que acostumbraba. Ojalá el Velaryon tuviese la opción de comportarse con esa naturalidad a todas horas, sin importarle que otros pudieran hablar mal de Rhuju, eso si que era vivir bien y tener seguridad. Le arrancaba una sonrisa todo aquello, le recordaba a una vida más salvaje en las ciudades libres y se preguntaba si debía volver allí, con lo feliz que había sido, con lo que eso significaba para su amigo... porque era un egoísta de tomo y lomo, no le dio muchas opciones para elegir, simplemente se encontraron viajando a Poniente cuando el servicio en la compañía estaba saldado, en un arrebato de preocupación por las historias que llegaban de esas costas a la des Essos.

Las palabras de Rhuju le pillaron desprevenido, no esperaba aquella contestación aunque fuera previsible, normalmente se metía con el Velaryon y este callaba y le dejaba para luego contestarle como si nada, sin darle importancia, pero no acostumbraba a darle pie verbalmente a ello. Supongo que por primera vez le pilló por sorpresa y era toda una victoria tratándose de Rhuju, aunque inmediatamente después se sintió algo mal pensando que podía haberle jodido el momento de desahogue al contrario. Seguía sorprendiéndole, eso seguro, nunca terminaría de conocer al mocoso aquel, pasarían los años y, si no le abandonaba y regresaba a las islas libres, seguiría siendo un misterio. Evitó sonreír en exceso, dejando la piedra de molar en un rincón y la espada en la vaina, sobre la cama al tiempo que él se levantaba y le escuchaba. -Me torturan día a día... estoy rodeado de gente que me odia, no es un lugar agradable... entiendo que quieras volver a Marcaderiva- se levantó de un salto y recorrió con los dedos las paredes y los muebles de la habitación, era muy grande, con una cama digna de un noble, todo lujos, incluso las vistas que admiraba el menor.

Se acercó a la ventana y apoyó el pecho en su espalda, la barbilla en el hombro del contrario -Prometo que cuando todo esto acabe volveremos... no me interesa quedarme en Desembarco, no es mi hogar y bastante cabrón estoy siendo dejando que hagas lo que no te gusta- le dejó un beso en la mejilla, pese a que se molestase más o no quisiera, apartándose para ir a donde tenía la cuba con agua y un paño, tomando este y pasándolo por su brazo izquierdo, para refrescarse y asearse un poco. -¿Hay al menos algo que te guste de todo esto? Sé que soy un mal amigo pero podemos pasar tiempo juntos si quieres, algo habrá que sea de tu agrado- se pasó el paño por el brazo derecho y lo dejó en el agua para empaparlo, sentándose en una silla u desviando el rostro al chico. -Rhu... Puedo mandarte a Marcaderiva si quieres... estarás cómodo allí- lo dijo en un tono casi fraternal, suspirando.
avatar
Aelyx Velaryon
Caballero

Caballero

Mensajes : 90
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Not fun at all {Aelyx Velaryon}

Mensaje por Rhuju el Miér Jun 29, 2016 11:42 pm

Cerró los ojos cuando sintió el perlado pecho de su señor acariciar su espalda, humedeciendo ligeramente la prenda que cubría la parte superior de su cuerpo. Como siempre que se encontraban tan cerca, se encontraba pensando en lo mucho que habían cambiado las cosas entre ellos desde el momento en el que lo conoció. Si le hubiera abrazado así a los pocos días de comprarle, Rhuju habría golpeado al chico y habría intentado huir. Tampoco habría sido su culpa de haberlo hecho, o eso quería creer. En un principio había pensado que le habían comprado para ser el juguete de un extranjero, algo que no le extrañaba debido a que sus tierras eran conocidas por encima del resto de ciudades de Essos por sus casas del placer y la capacidad de sus ciudadanos para ello. En esa ocasión, y en muchas otras que habían precedido a esta, se dejó abrazar, notando con ligera satisfacción como los labios del otro acariciaban su mejilla con gentileza y dulzura.

Aunque el beso le gustara, protestó con un gruñido ante el contacto para indicarle que no siguiera (pero si quería que lo hiciera). Dejó que se marchara sin dejar de observar la ciudad hasta que hubo considerado que se había cansado de mirar esta, entonces giró para ver al joven en el momento en el que decía las últimas palabras en alto, encontrándose con su mirada fraternal, esa que denotaba que se preocupaba por él. Esa que no debería de dirigirle, teniendo en cuenta de que, en realidad, Rhuju era su pertenencia.

¿Y qué haría yo solo en Mercaderiva? Puede que este lugar sea molesto pero estar allí solo con el resto de sirvientes…—indicó cruzándose de brazos— no saldría bien.

Se acercó a su compañero despacio, desprendiéndose de la camisa desgastada de color tierra que le cubría el torso para poder librarse del calor de aquella ciudad, que en comparación con el calor de Lys no era nada, y del sudor que se había quedado en ella. Era obvio que prefería estar en otra parte que no tuviera la cantidad de personas que Desembarco o que no incluyera tener que ser participe en aquellas fiestas y celebraciones que no comprendía o conocía. Pero era más obvio que tampoco deseaba marcharse a ningún lugar de aquellas extrañas tierras en el que no estuviera el chico frente a él. Después de todo, no entendía aquel mundo del todo, no eran tan diestro con el idioma y no sería capaz de moverse entre la gente sin llamar tanto la atención por ser extranjero. Era más seguro y agradable cuando lo tenía cerca, incluso si aquello conllevaba tener que pasar por aquel tipo de situaciones.

Aunque tampoco puedo quejarme del todo, incluso la comida para los sirvientes es de calidad y la ciudad no huele tan mal, solo cuando sales de este castillo—comentó, arrodillándose junto a su dueño para tomar la esponja de su mano—. Imagino que necesitarás ayuda con esto—indicó, refiriéndose a que no podría lavarse del todo por sí mismo.
avatar
Rhuju
Escudero
Escudero

Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 28/06/2016
Localización : Tierras de la Corona

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Not fun at all {Aelyx Velaryon}

Mensaje por Aelyx Velaryon el Jue Jun 30, 2016 12:34 am

Gruñidos... eran parte de su día a día, cuando conoció al chico había sido imposible entablar una conversación con este, no conocía la lengua de Lys y los intentos por ver si el chico tenía conocimientos de alguno de los otros idiomas que dominaba no resultaron, era como hablarle a una pared, una enfadada y peligrosa. Incluso estuvo durmiendo con un ojo abierto por si le hechizaba o algo peor, que toda prudencia con la magia era poca. Pero todo había salido bien, ahora era su amigo, no se imaginaba su vida sin esa bordería tan característica suya, la verdad es que tampoco tenía demasiado en lo que pensar respecto a su vida por el momento, solo que tenía planes a corto plazo que cumplir y de los que no había hablado ni siquiera con el chico por temor a que se enojase o le reprochase cosas, era un pelín peligroso y pudiendo recurrir a la magia para prever su futuro, no lo quería hacer, no le interesaba saber el suyo, solo el de alguien y si era un peligro.

Tenía razón en que se iba a sentir solo y aburrido en Marcaderiva si estaba solo, porque todas las personas interesantes estaban en Desembarco, lo que quizá para Rhuju era solamente el Velaryon. -Bueno, era una idea, si no quieres te quedas aquí conmigo y listo, procuraré que nada más acabe estemos saliendo en un barco a Marcaderiva, tardaremos pocos días en llegar y mientras podremos disfrutar de una travesía de lo más divertida- Aunque si optaba por viajar a Rocadragón seguramente le tuviese que plantear aquello a Rhuju, porque era un lugar nuevo para él, donde tampoco conocería a nadie... a no ser que... podía presentarle a sus primos, Jace era de su edad y Luke casi, podría hacer buenas migas con ellos y tener más gente con la que divertirse, además de que si hacía las cosas bien no tendría que ser tan modosito como delante de los lores, siendo más él mismo.

Le vio acercarse y deshacerse del jubón también, sonriendo y restando importancia al gesto, a esas alturas nada tenía que ocultarle Rhu, se conocían lo bastante bien como para ser naturales. Hacía mucho que no se divertía, no desde que abandonase Lys, Braavos, las costas de las ciudades libres y todo lo bueno, pero ni tiempo había tenido para ello... ahora que tenía aquella vista no podía evitar que lo recorriese de arriba abajo, metiendo las manos en el balde de agua para escurrir la esponja, preparando esta para seguir con el trabajo de asearse un poco y desprenderse del sudor y el calor de maldita capital del reino. Al verlo agacharse le dejó, tentado de volver a besarlo, sabiendo que gruñiría, pero que poco le iba a importar, como siempre que lo hacía. -La comida... siempre procuro que sea buena, además si comes cualquier cosa tendré que escuchar tus quejas todo el día, no me conviene- le dijo en tono burlón, antes de sorprenderse por el ofrecimiento, tomando la esponja ya escurrida para dejarla en sus manos, depositando un beso también en sus labios, rápido, sin dejarle reaccionar. -Si quieres, después de todo estás en lo cierto, no llego a todas partes- se acomodó en la silla de forma que pudiera proceder, sonriente, porque hacía mucho también de eso, desde que le ayudase a asearse, una sensación muy placentera. -Luego te ayudaré yo a ti, y me gustaría que hoy me hablases un poco, no se... quiero saber tu perspectiva de mi mundo, de Poniente y sus señores, de todo este circo- le dijo, dejándole la espalda accesible, con algunas cicatrices en ella, inclusive aquella que hizo que ambos se empezasen a hablar, cuando le salvó de una estocada en una batalla.
avatar
Aelyx Velaryon
Caballero

Caballero

Mensajes : 90
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Not fun at all {Aelyx Velaryon}

Mensaje por Rhuju el Lun Jul 04, 2016 10:04 pm

Una travesía de lo más divertida. La experiencia le había enseñado ya que lo que solía resultar divertido a su señor no solía serlo para él, menos si incluían los gustos descabellados de este. Se preguntó si con ello le trataba de decir que igual realizarían una parada mientras se dirigían a Marcaderiva o si trataba de decirle que tenía algo planeado para entretenerse durante el viaje en el navío, fuera lo que fuera, se tendría que preocupar de ello en cuanto terminara el torneo pues no había manera en la que los dos abandonaran aquella ciudad hasta el momento en el que eso sucediera. Eso significaba que tendría que desemplear su papel durante un tiempo, incluso si incluía tareas como el cuidado de armaduras que tendría que pretender que sabía realizar.

No protestó ante el ligero beso del chico pues se había acostumbrado a estos con el tiempo y porque sabía que de nada le servía protestar por ellos ya que él los seguiría haciendo por más que gruñera o se molestara. En cambio, esperó silencioso a que el chico se girara para tomar la esponja que pretendía usar, centrando su vista en la piel que cubría su espalda ancha, ligeramente húmeda por las zonas de los hombros que se había lavado pero algo sudada en aquellas que faltaban por limpiar. Escuchó su petición en silencio, meditando después sobre esta mientras acariciaba la espalda de él con la esponja por primera vez en aquel día.

¿Qué podía decirle de Poniente que no fuera evidente? A esas alturas, el joven debería de saber que lo consideraba un lugar molesto, demasiado ruidoso y pretencioso para su gusto, demasiado normativo para la manera en la que se había acostumbrado a vivir, muy poco colorido en comparación con las otras tierras que habían visitado… Poniente tenía colores tristes. Incluso en las fortalezas y castillos en los que los ornamentos de colores no faltaban, estos colores carecían de vida y resultaban solo pretenciosos e insulsos, fallando en su cometido de disimular la tristeza de su naturaleza. Sin embargo, aunque la tierra fuera distinta, sus gentes se comportaban igual. Aunque los nobles fingieran tener una moral mayor, se comportaban como los amos de las Ciudades Libres y la Bahía de los Esclavos, se vestían de maneras similares a ellos e incluso trataban a la gente socialmente inferior de la misma manera. Y los plebeyos se comportaban como esclavos pero creyendo tener más libertades que estos. Creían que sus vidas les pertenecían a ellos porque no habían sido dictaminados como esclavos pero aun así sus vidas pertenecían a los nobles que regían sus tierras. Para él no había mucha diferencia, probablemente aquella fuera la razón por la que detestaba a todos los presentes en aquella fortaleza, porque le recordaban a aquello que más detestaba de su tierra natal.

Poniente es… distinto—aseguró, pensando que en su manera lo era—. Es curiosa la manera en la que se rigen las tierras, en cómo las casas regentes se distribuyen los territorios o en como las herencias funcionas más… no es algo que crea que sea bueno o en lo que quisiera participar—comentó, frotando con delicadeza la piel sucia de su compañero, dejando que la esponja humedecida eliminara las substancias maliciosas que se habían quedado adheridas a su piel—. Sé que me prometiste que volveríamos a Essos algún día pero empiezo a pensar que no será posible. ¿Vas a participar en el juego de poder de Poniente? Imagino que ya habrás comenzado a pensar en cómo adquirir algunas tierras sobre las que regentar—anunció, siguiendo con los trazos sin dejar trozo de piel sin acariciar—. Más en estas tierras no se permite la esclavitud, si quieres quedarte aquí deberás liberarme tarde o temprano. Mi pregunta es, ¿qué será de mí en cuanto eso ocurra?

Separó la esponja de su piel y la sumergió en el agua de la que había procedido, dejando que sus pensamientos siguieran ordenándose en su mente. Quizás había hablado demasiado pero aquellas eran las preguntas que había estado haciéndose a sí mismo durante un tiempo, las que no había formulado en voz alta aunque quisiera saber su respuesta.
avatar
Rhuju
Escudero
Escudero

Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 28/06/2016
Localización : Tierras de la Corona

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Not fun at all {Aelyx Velaryon}

Mensaje por Aelyx Velaryon el Lun Jul 04, 2016 11:34 pm

A veces el Velaryon no sabía si los besos que le daban al chico le agradaban, si que era cierto que nunca los negaba pese a los gruñidos y las claras muestras de desaprobación, al igual que nunca se negó a acostarse con él, pero por más que se repitiese que el otro quería, no podía evitar temer que su condición le hiciese acceder a todo, una condición de esclavitud que ya no lo era en si. Cuando sintió la esponja en la espalda dejó de pensar en ello, agradeciendo ese gesto delicado que había tenido, haciéndole dudar de nuevo, puesto que a pesar de la seriedad y la rudeza de sus palabras y rostro, a veces le salían gestos más suaves, como el de la esponja, dejando caer el agua de forma lenta por la espalda y quitar el calor que se había pegado a su cuerpo, el sudor que empapaba su espalda con esas gotas tan molestas. Era consciente de que la mayoría de veces podía ser cargante como señor, que se merecía todas las palizas del mundo por arrastrarle lejos de su hogar... pero el chico era importante para Aelyx, su amistad la valoraba mucho.

Quizá por eso estaba pensando en una forma de complacerlo, de resarcir tantas molestias ocasionadas a Rhuju, aunque todas ellas habían en vano con anterioridad, porque nada de lo que esa tierra ofrecía se podía comparar a Lys, o a Braavos. Puede que si le llevaba a volar cuando tuviese al dragón domado le perdonase todo, porque era una sensación nueva para ambos, o lo sería, permitiendo a los dos ser libres en un sentido diferente de la palabra, surcando los cielos lejos de todo lo establecido por las leyes del hombre, desafiando aquellas. Si tampoco funcionaba aquello, estaría demasiado jodido, tendría que acceder a llevarle a las islas libres una temporada para descansar, perdiendo tiempo, pero siendo necesario. los dragones le encantaban a Aelyx, a Rhuju no lo sabía y de verdad que tras varios intentos fallidos de que le perdonase en el pasado, tenía que funcionar, por una vez.

Los gestos del chico en la espalda eran demasiado placenteros, el Velaryon no pudo reprimir unos suspiros de alivio, mostrando ese contraste con el lysseno, que jamás dejaba mostrar que pensaba, cauto ante todo. -Es parecido a muchos señores esclavistas, los Amos o los de Astapor... pero aquí hay gente más víbora... peligrosa por sus falsas sonrisas... se que no quieres participar y ojalá no tuviera que pedirte que lo hicieras, brindándome tus poderes como has hecho de vez en cuando hasta ahora- mencionó, disfrutando de las caricias suaves de la esponja, apoyando los brazos en la silla, en su respaldo, junto a la cabeza sobre estos, si su vida hubiese sido diferente probablemente jamás habría visto el mundo que contemplaron sus ojos en toda su corta vida, uno lleno de posibilidades y de salvajismo, belleza y misterio. Las siguientes palabras del chico fueron algo más tristes, no esperaba que tuviese ese concepto de la situación entre ambos, preguntándose que pasaría con Rhuju si se quedaba allí con tierras, puesto que lo más normal sería que fuese con él a su residencia, pero no lo obligaría, podía liberar.... no, Rhuju era libre desde que se convirtió en su amigo. Dejó que acabase con los brazos y se giró cuando escuchó como metía la esponja en el agua, sentándose de frente al chico y tomando su mentón. -No sabía que pensaras que eres esclavo, no era mi intención... eres más importante que eso, eres un amigo y te quiero cerca porque me haces reír y me das mucha caña cuando hay que hacerlo, no te cortas un pelo.- dijo con una sonrisa amarga.

Tomó la esponja, escurriendo esta para pasarla por su rostro, la mejilla derecha, antes de bajar por su pecho y pasarla a la espalda, mirándole. -Rhuju... si ese momento llega, quiero que decidas que hacer... quedarte a mi lado como mi amigo, como ahora eres... o marcharte a las ciudades libres. No tienes que decir nada ahora, y entenderé la decisión que tomes... pero no permitiré que te trates de esclavo, nunca he pretendido que lo creyeras- sus palabras sonaron amargas, la verdad es que el Velaryon no era mala persona ni pretendía esclavizar a nadie, pero puede que su intención no se comprendiese, que se siguiese viendo como un esclavo. Tomó más agua con la esponja y le limpió el torso, pasando a la espalda, tras moverse de la silla y arrodillarse, quedando en silencio un tiempo, no sabía que más decirle. Besó su hombro, con delicadeza, y no le importar nada que se quejase, le daba igual en ese momento, siguiendo el gesto con un mordisco en su nuca, paseando la esponja ahora por el vientre. -Necesito escucharlo algo de ti... necesito saber si me odias porque de ser así me plantearé ciertas cosas- le susurró al oído, sabiendo que le diría que si, pero mintiendo, buscando la verdad en sus ojos cuando eso pasase, para saber como proceder con Rhu.
avatar
Aelyx Velaryon
Caballero

Caballero

Mensajes : 90
Fecha de inscripción : 23/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Not fun at all {Aelyx Velaryon}

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.